Este fin de semana hay que cambiar la hora para adaptarnos al mal llamado horario de verano, ya que estamos en primavera desde el pasado 20 de marzo.

Este año 2021 el cambio de hora se produce la noche del sábado 27 de marzo al domingo 28: a las 2.00 de la madrugada se adelantarán los relojes a las 03.00. Es decir, a las dos serán las tres, por lo que ese día se dormirá una hora menos y anochecerá más tarde.

De este modo, a partir del domingo 28 de marzo los días serán más largos. Amanecerá y anochecerá más tarde, hasta otoño.

La modificación horaria de primavera se aplica en todos los países de la Unión Europea (UE), cumpliendo con la Directiva Europea 2000/84/CE, con la intención de ajustar la jornada laboral a las horas de luz natural y tener así, más horas de luz durante el día.

Cambio de hora en marzo para adaptarnos al horario de verano
Cambio de hora en marzo para adaptarnos al horario de verano

¿Por qué se produce?

El motivo de cambiar la hora es contribuir al ahorro energético al aprovechar durante más tiempo las horas de luz solar en los horarios de trabajo y reducir así el consumo eléctrico, ya que amanece más tarde y se alarga la luz del día.

La Comisión Europea considera que el consumo de energía no es el único aspecto positivo, sino también subraya otros impactos sobre sectores como el transporte, las comunicaciones, la seguridad vial, las condiciones de trabajo, los modos de vida, la salud, el turismo o el ocio.

Cada país podrá elegir si cambia la hora o no

En 2018 se planteó la propuesta de eliminar el cambio de hora y se inició un proceso que, si bien consideraba suprimir este cambio en 2019, los entonces Veintiocho consideraron que la iniciativa era prematura y se aplazó la decisión.

Sin embargo, aunque este cambio horario se realiza en toda la Unión Europea, el Parlamento Europeo solicitó el año pasado a todos los países miembros que pusieran fin a esta alteración a partir del año 2021. Así, cada país podrá elegir libremente si desea mantener el horario de verano o el de invierno.

El debate sobre este ajuste ha estado vigente durante varios años y finalmente se aprobó con 410 votos a favor, 197 en contra y 51 abstenciones tras una propuesta de la Comisión Europea por una consulta pública realizada en 2018.

En el caso de España, se creó un comité de expertos para la evaluación del impacto que tendría para el país suprimir el cambio horario. En 2019, un informe de la comisión detalló que el debate entre los expertos "no es unánime ni concluyente".

El plazo para suprimir los cambios de hora por parte de la UE se prolongó hasta el 1 de abril de 2021, por lo que el Gobierno decidió mantener el cambio estacional hasta dicha fecha e ir recopilando "argumentación suficiente consolidada y compartida que nos haga optar por una de las vías". Pasado este día, no se han tenido novedades al respecto.

¿Por qué se produce el cambio de hora y desde cuándo se hace?

El cambio de hora se aplicó por primera vez durante el transcurso de la Primera Guerra Mundial, a fin de mantener las fábricas abiertas durante una hora más desde la primavera hasta septiembre u octubre, según relata Pere Planesas en un artículo publicado en el Anuario del Observatorio Astronómico de Madrid.

En la latitud de España las horas de luz son las mismas, alrededor de 10 en invierno y unas 14 en verano, pero no amanece o anochece a la misma hora en el este que en el oeste. Puede incluso haber algo más de una hora de diferencia desde una punta a otra. Por ejemplo, Vigo (Pontevedra) es la ciudad europea en la que más tarde anochece.

En España la hora de verano se adoptó por primera vez en 1918. La razón aducida fue la escasez de carbón provocada por la Primera Guerra Mundial, que obligó a intensificar la producción y a reducir el consumo y, al mismo tiempo, armonizar el horario con el de los países vecinos. Posteriormente fue adoptándose algunos años sí y otros no.

En 1940 se produjo el mayor cambio en cuanto a horario. "El cambio de hora adoptado en marzo de 1940 merece especial consideración. Está redactado como un típico adelanto de la hora oficial de verano, señalando que ‘oportunamente se señalará la fecha en que haya que restablecerse la hora normal’. Tal restablecimiento no tuvo lugar en otoño, como era habitual, ni ha tenido lugar desde entonces hasta la actualidad", señala Planesas.

Este cambio, que pretendía ser transitorio, resultó ser definitivo, manteniéndose aún hoy en día y dejando el horario oficial de España adelantado 60 minutos respecto a la hora universal. España está ubicada geográficamente en el uso GMT+1 hora, como la mayor parte de Europa excepto Reino Unido Irlanda y Portugal, que se mantienen en el GMT+0.

¿Cuánto se ahorra en energía?

Asimismo, la Comisión de Industria, Investigación y Energía del Parlamento Europeo realizó un informe elaborado por Sven Schulze en el que se puntualiza que, si bien los cambios estacionales de hora pueden producir ahorros, estos son marginales y no hay certeza de que se produzcan en todos los Estados miembro.

Frente a los que obtienen ahorros, están los países pueden ver verse afectados por un aumento el consumo de energía. El informe también indica que puede haber ahorros en iluminación, pero que no es tan obvio que ocurra lo mismo con la calefacción, pues podría incluso aumentar su consumo.

Además, según indicaron los expertos, los resultados son difíciles de interpretar ya que están muy influenciados por factores externos tales como la meteorología, la geografía y el comportamiento de los usuarios. En España no existen informes actualizados que permitan asegurar que el cambio de hora lleve asociados ahorros energéticos.

Por otro lado, el Ministerio para la Transición Ecológica señala que las nuevas exigencias de eficiencia energética en iluminación, en los sistemas de climatización y en los propios edificios, así como la progresiva introducción del autoconsumo, alteran significativamente los análisis que, originalmente, se utilizaban para calcular estos datos.

En todo caso, el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energética (IDAE) anima a los ciudadanos a fomentar la eficiencia y el ahorro energético en sus consumos domésticos, especialmente mientras se prolonguen las medidas de confinamiento establecidas en el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, para frenar el impacto económico y social del Covid-19.

Para facilitar esta tarea recuerda que en la página de Internet del IDAE existe una guía con consejos prácticos y una plataforma de formación on-line.