Nuevo choque entre el PSOE y Podemos en el seno de la coalición. La vicepresidenta Carmen Calvo se ha arrogado las políticas de Igualdad del Gobierno durante la toma de posesión este lunes de Silvia Gil como nueva jefa de la Comandancia de la Guardia Civil de Teruel. Gil es la primera mujer que accede a una jefatura de comandancia en los más de 175 años de la Benemérita.

Calvo ha asegurado que “en los últimos tres años se han incorporado más mujeres que nunca a la Guardia Civil”, subrayando que la Guardia Civil es un “ejemplo de igualdad”, porque las mujeres encuentran “un espacio de valores y de servicio público en las mismas condiciones e igualdad de derechos que los varones”.  

No es la primera vez que Calvo asume en primera persona las políticas igualdad, que dependen de la ministra morada Irene Montero. Los choques de la vicepresidenta con Podemos en general y con Montero en particular son casi tan habituales como las discrepancias económicas con la vicepresidenta Nadia Calviño.

Carmen Calvo contra Irene Montero

El nombramiento de Gil depende del Ministerio del Interior y, más en concreto, de la directora de la Guardia Civil, María Gámez. Todos estos departamentos están en manos de la parte socialista del Ejecutivo. Montero, además, ha tenido varios enfrentamientos con Interior durante su etapa en el Gobierno.

El más grave tuvo lugar a finales del año pasado. El Ministerio de Igualdad lanzó una campaña contra el racismo en el que se incluía un cartel con la siguiente frase: "Me han identificado por mi color de piel u otros rasgos físicos sin una razón objetiva". Sindicatos de Policía y asociaciones de guardias civiles pusieron el grito en el cielo, lo que obligó al ministro Fernando Grande-Marlaska a intervenir en defensa de las actuaciones de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

El episodio de la nueva comandante se ha producido en plena precampaña para las elecciones del 4 de mayo en la Comunidad de Madrid. El exvicepresidente Pablo Iglesias concurre como candidato morado. Y hay varios enfrentamientos entre PSOE y Podemos en el ámbito del feminismo y las políticas de igualdad pendientes de resolver.

Ley Zerolo y ley Trans

La primera iniciativa de Montero, la ley del sí es sí, sigue bloqueada. Pero la tensión se centra ahora en la llamada ley Zerolo de igualdad de trato que presentó el PSOE sin acuerdo con Podemos, y la ley para los transexuales. La secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes depende de Calvo y Podemos entiende que la vicepresidenta favorece habitualmente las iniciativas socialistas.

Podemos consideró la ley Zerolo una deslealtad por parte del PSOE. La formación morada no entiende que el PSOE, que gestiona la mayor parte de las competencias del Gobierno, se entrometa en un área que pertenece a Irene Montero y a Podemos. Los dos partidos de la coalición también han chocado tras conocerse el borrador de la ley trans. Calvo ha pedido ajustar legalmente algunas de las propuestas que ha lanzado el departamento de Montero, sobre todo en lo relativo a la autodeterminación de género.

Calvo, según explican fuentes socialistas, intenta con estos movimientos frenar el creciente malestar en el seno de su partido por las políticas de igualdad que defiende Podemos. Las organizaciones feministas en la órbita del PSOE ya pidieron a Pedro Sánchez que no cediera Igualdad a Podemos. Pero el presidente lo hizo. El PSOE también entregó estas concejalías a Podemos en los ayuntamientos donde gobiernan juntos.

"Fue un error esa cesión y ya lo advertimos en su momento", dicen fuentes del PSOE. "El cabreo en el sector feminista del PSOE es monumental y es un debate que sale en el ámbito local y autonómico en busca de pautas de actuación".