La sesión parlamentaria de este miércoles ha vuelto a dejar una imagen que ejemplifica la fricción entre los socios de Gobierno sobre la reforma laboral.

La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se ha comprometido este miércoles en el Pleno del Congreso de los Diputados a rendir cuentas ante el Parlamento si no ha derogado la reforma laboral antes de que termine el año.

"Sí, vamos a derogar la reforma laboral del PP", ha dicho en varias ocasiones la ministra de Trabajo durante la sesión de control al Gobierno, en la que además se ha comprometido a rendir cuentas "si antes de diciembre esto no está bien hecho".

Mirada al cielo

En una de las ocasiones en las que Díaz ha mencionado su intención de derogar la reforma del PP, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía, Nadia Calviño, ha mirado hacía arriba y ha lanzado un suspiro, que hacía patente su desacuerdo con las palabras de su compañera de Gobierno.

Díaz ha manifestado la intención del Gobierno de "buscar un reequilibrio" en la negociación entre empresas y trabajadores "quebrada" por la reforma laboral, recuperando la vigencia de los convenios, atajando la modificación sustancial de condiciones laborales o reformando la subcontratación y la contratación.

"La reforma laboral del PP impide que a día de hoy podamos actuar en los despidos colectivos, hay que buscar una fórmula que permita actuar", ha dicho la ministra, refiriéndose a la antigua autorización por parte del Ministerio previa a un ERE.