La Junta de Castilla y León y la Guardia Civil investigan el hallazgo de cerca de 100 buitres leonados que se hallaron intoxicados este miércoles en el término municipal de Monterrubio de Armuña (Salamanca), de los cuales 54 han muerto, al igual que un buitre negro y un milano negro.

El hallazgo se produjo tras el aviso de un particular en la mañana de este miércoles, 23 de junio, cuando agentes medioambientales y técnicos de la Junta de Castilla y León, junto con agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la de la Guardia Civil (Seprona) fueron a inspeccionar un episodio de intoxicación de varias decenas de aves necrófagas (buitre leonado, buitre negro y milano negro), que se encontraban moribundos tras el consumo de unas carroñas de oveja en el término municipal de Monterrubio de Armuña, en la provincia de Salamanca.

En un trabajo conjunto de la Junta de Castilla y León y de la Guardia Civil, durante el día de ayer se realizaron las primeras actuaciones de reconocimiento e investigación de los hechos, que continuarán durante este jueves. Los resultados de las analíticas y necropsias marcarán la línea de investigación, han informado a Europa Press fuentes del Ejecutivo autonómico.

En total, el número de animales afectados asciende 56 ejemplares muertos (54 buitres leonados, un buitre negro y un milano negro) y 41 ejemplares vivos (38 buitres leonados y 3 buitres negros) con pronóstico reservado, que fueron trasladados durante el día de ayer al Centro de Recepción de Fauna Silvestre 'Las Dunas', en Salamanca, y al Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Valladolid. De forma complementaria otros 20 ejemplares se encontraban todavía vivos en el campo sin que se hayan podido capturar.

Amplio despliegue

En los trabajos de campo han participado tres técnicos del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Salamanca, cinco agentes medioambientales de Salamanca y Valladolid, cuatro agentes de la Guardia Civil y dos veterinarios del Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) de Valladolid, que pudieron administrar fármacos in situ para la recuperación de algunos de los ejemplares.

A última hora de la noche del miércoles los equipos veterinarios de Las Dunas y del CRAS de Valladolid seguían trabajando con los ejemplares que aún se encontraban vivos y se empezaron a realizar las primeras exploraciones de los ejemplares muertos. Tras las primeras investigaciones no se puede descartar ninguna hipótesis como posible causa de la muerte. No obstante, los resultados de las analíticas y necropsias marcarán la línea de investigación.

Durante este jueves continúan los trabajos de prospección e investigación, con la incorporación de la patrulla cinológica de la Guardia Civil procedente de Madrid, con perros especializados en la detección de venenos, junto con agentes de la Guardia Civil y agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León.

Paralelamente, este jueves se remitirán muestras de sangre y tejido de las carroñas y de los ejemplares muertos al Servicio de Toxicología y Veterinaria Forense de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia.