El líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, cumplirá este martes con su cita ante la Justicia. Las dudas surgidas en relación con su declaración ante el magistrado Santiago Pedraz se han disipado en las últimas horas coincidiendo con el aterrizaje en la causa del abogado experto en derecho internacional penal Manuel Ollé. Ghali comparecerá finalmente por videollamada desde el hospital de Logroño donde permanece ingresado desde mediados de abril y responderá a las preguntas del instructor, el cual le citó a declarar tras reabrir una investigación iniciada en el año 2008 por los delitos de genocidio en concurso con asesinato, detención ilegal, terrorismo y torturas, entre otros.

Fuentes de su entorno consultadas por Vozpópuli adelantan que Ghali responderá a las preguntas que le formule el magistrado Santiago Pedraz en relación a estos hechos. La citación se produjo en el marco de unas diligencias diferentes a las abiertas hace ahora trece años. Se trata de una investigación paralela que nació a tenor de una querella interpuesta el año pasado por el activista saharaui Fadel Breica por delito de lesa humanidad. En su escrito denunció que fue detenido por miembros del Frente Polisario tras impulsar una marcha contraria a la línea oficial del movimiento y que durante los meses que estuvo retenido le vendaron los ojos y le propinaron golpes y descargas eléctricas.

Tras acreditar su presencia en territorio español, el magistrado reabrió las diligencias más antiguas y adelantó que le interrogaría este martes. No obstante, esperó hasta la semana pasada para darle traslado de la querella a la par que abrió la puerta a interrogarle por videoconferencia debido a su estado de salud. Los querellantes intentaron por activa y por pasiva que el magistrado adoptara medidas cautelares contra el líder polisario (desde su ingreso en prisión provisional hasta la retirada del pasaporte) pero el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 negó las peticiones insistiendo en que no hay indicios de base que sustenten las graves acusaciones que formulan los querellantes.

El trasfondo político

Se trata de una muestra de por dónde va a discurrir la línea de instrucción de esta causa en la que no se indagará lo relativo a la entrada de Ghali en el centro hospitalario con identidad falsa. Este lunes el juez tumbaba una nueva denuncia interpuesta por el Club de Abogados de Marruecos ante la Fiscalía Superior de La Rioja por falsificación de documento de identidad. Al respecto, la Audiencia Nacional responde que no es competente para investigar estos hechos y avisa que "en modo alguno" existe imputación contra Ghali por haber cometido crímenes de guerra. "Es totalmente desmedido pretender afirmar que esta persona ha cometido crímenes atroces contra la humanidad", responde el instructor.

A falta de saber cual será su respuesta, las fuentes consultadas por este diario explican que se trata de una investigación penal con un claro trasfondo político, lo cual influirá en la estrategia de defensa que adopte el líder del Polisario. Lo que está claro es que comparecerá desde el centro hospitalario y ello pese a que el 'número dos' del movimiento por la libertad del Sáhara occidental, Salem Lebsir, aseguró en declaraciones a Ok Diario que eludiría su cita con la Justicia. Esta declaración de intenciones preocupó especialmente a Marruecos hasta el punto de advertir que la crisis diplomática con España que surgió hace unas semanas se agravará si sale del país sin que Rabat tenga conocimiento de ello.

Cabe recordar que Ghali ya ha eludido en anteriores ocasiones sus citas con la Justicia. Primero fue el magistrado Pablo Ruz el que le buscó sin éxito para interrogarle en verano de 2013 y luego ocurrió lo mismo en 2016. La investigación, parada desde entonces, sufrió un giro de 180 grados al conocerse su presencia en España. El líder Polisario entró en España a través de Zaragoza y fue trasladado en el hospital San Pedro de Logroño con la identidad falsa de Mohamed Benbatouche. Le acompañaban dos personas, un médico argelino y un familiar. Aunque ingresó en Cuidados Intensivos "por su extrema debilidad" los informes policiales que obran en la causa apuntaron a una mejoría de su estado de salud.

Marruecos endurece el tono

Pese a que el Gobierno negó en un primer momento maniobras oscuras y dijo que su entrada se debía exclusivamente a motivos humanitarios, la presencia en España de Ghali abrió una brecha que se ha recrudecido en las últimas horas. Este mismo lunes el reino alauí advirtió que la crisis diplomática y migratoria no se ciñe a la figura de Ghali sino a la postura de España con respecto al Sáhara. Unas declaraciones a las que respondió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apuntando que es "absolutamente inaceptable" que propiciara la entrada masiva de migrantes en Ceuta por un problema de política exterior.

Rabat estará muy pendiente de cómo discurra el interrogatorio al líder Polisario así como las decisiones que tome el instructor toda vez escuche su versión. Pedraz podría mantenerle su situación actual o bien acordar medidas cautelares contra el activista político como así lo solicitan los querellantes. A diferencia de citaciones anteriores, en esta ocasión Ghali tiene a su lado un penalista experto en derecho internacional. Ollé, que también defiende a Falciani o al empresario Javier López Madrid ha litigado en mucha causas abiertas en la Audiencia Nacional. Entre sus triunfos más recientes se encuentra la condena a más de 130 años de prisión del exviceministro de El Salvador Orlando Montano por el asesinato del jesuíta Ignacio Ellacuría en 1989.