El juez del caso Villarejo cree que Ricardo Sá Ferreira, marido de la exasistente de Podemos Dina Bousselham, ocultó información en su declaración como testigo. Fuentes jurídicas han asegurado a Vozpópuli que el instructor sospecha de la versión del asesor de la formación morada en el Parlamento Europeo, en la que en ningún momento se dice que el ahora vicepresidente devolvió a la pareja la tarjeta SD que había sido robada en 2015 y cuya información apareció después entre los archivos del comisario jubilado José Manuel Villarejo

"¿Le consta a usted si de los efectos sustraídos a Dina [Bousselham], en particular su tarje..., su documentación o el teléfono móvil, fue recuperado de alguna manera o tuvo alguna información sobre ello?", preguntó de forma expresa uno de los dos fiscales de anticorrupción que se encarga del caso Villarejo. Sá Ferreiro contestó de forma enigmática: "Yo no pido que se recupere el teléfono móvil".

En este sentido, la investigación policial ha podido constatar que el 10 de febrero de 2016, un año después de que Iglesias tuviera acceso a la tarjeta SD, Sá Ferreira intercambió correos electrónicos con un empleado de una empresa "recabando información para poder recuperar los datos de una tarjeta SD". Ante el precio que le reclamaba la firma para llevar a cabo el trabajo, este asesor de Podemos renunció a su intención inicial, y solicitó la devolución de la memoria.

Ante esa respuesta negativa, el representante del Ministerio Fiscal dio por finalizado el interrogatorio del 8 de abril de 2019, ya que solo le volvió a pedir que aportara información técnica de su teléfono. Esta versión de Sá Ferreira difiere de las declaraciones de su mujer, Dina Bousselham, y del jefe de ambos en Podemos, Pablo Iglesias, que sí aludieron a la entrega de la memoria.

Parcialmente quemada

Bousselham ya había declarado días antes que Iglesias le había devuelto la tarjeta SD del móvil robado, unos hechos que confirmó el líder de Podemos. El informe pericial de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía sostiene, además, que la memoria electrónica había sido "parcialmente quemada". Según adelantó este jueves eldiario.es, la exasistente de Iglesias ha presentado un nuevo escrito en la Audiencia Nacional en el que asegura que recibió la tarjeta en buen estado y niega que Iglesias la destruyera antes de entregársela. 

El juez que investiga la causa en la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, reclamó al testigo que le explicara todo lo que supiera del presunto robo del teléfono móvil. Fue entonces cuando Sá Ferreiro hizo un relato pormenorizado de los hechos, que se produjeron en un centro comercial de Alcorcón. Sin embargo, no aludió en ningún momento a que habían podido recuperar la tarjeta SD de su pareja, aunque ésta estaba dañada.

"¿Esto que ha relatado usted ahora es todo lo que sabe sobre el robo de ese móvil y el contenido de ese móvil?", preguntó de forma expresa el juez Manuel García Castellón. El testigo contestó de forma escueta. "Si", sin citar después a Pablo Iglesias.

Durante el resto del interrogatorio, Sá Ferreira no aportó ningún dato sobre la tarjeta SD. No dijo nada pese a que el juez, al final de la declaración, volvió a dar pie al testigo para que diera información relevante.

¿Añadir algo?

"¿Quiere añadir algo que sea de su interés, que ahora recuerde y que antes no ha dicho?, interpeló el magistrado. Sin embargo, Ricardo Sá Ferreira volvió a contestar con un monosílabo: "No".

Antes todas las contradicciones detectadas, el juez García Castellón decidió encargar el pasado lunes a la Unidad de Asuntos Internos del Cuerpo Nacional de Policía que realizara "las gestiones oportunas en orden a esclarecer los diferentes extremos apuntados en este auto".

Según consta en el auto, "una vez practicadas, deberá valorarse la oportunidad de citar de nuevo a Dina Bousselham, y en su caso, recabar si desea otorgar su perdón, todo ello con las debidas garantías en salvaguarda de su condición de víctima del delito".

En el auto mencionado, el juez instructor retiró a Iglesias la condición de perjudicado al considerar que eso resultaba "insostenible", porque "las contradicciones desgranadas [...] exigen un esfuerzo investigador que resulta incompatible con la situación procesal", especifica la resolución.

Además, la resolución del pasado lunes pone de manifiesto que Bousselham nunca informó al Juzgado de Alcorcón (Madrid), que investigó el robo de su teléfono móvil, de que consiguió recuperar la tarjeta SD.