Andrea Orcel, consejero delegado del primer banco de Italia, Unicredit, y Ana Botín, presidenta del primer banco español, Santander, se ven las caras en el juzgado de Plaza de Castilla, en Madrid, por la demanda presentada por el italiano contra la entidad financiera.

Orcel ha sido el primero en llegar al juzgado y tomar asiento. Como publicó ayer martes Vozpópuli, el italiano quería estar presente en el juicio. Se ha sentado en primera fila, justo detrás de la silla en la que Ana Botín tendrá que sentarse para declarar.

A pesar de que el mes pasado fue designado consejero delegado de Unicredit, el banquero italiano no ha querido perderse el juicio por el que lleva batallando contra Santander dos años.

La defensa de Orcel ha tratado de impedir la declaración de Pérez Renovales, Secretario del Consejo de Administración de Santander

Ana Botín ha llegado al juzgado cinco minutos antes de las diez. Ha saludado a los medios y también a Andrea Orcel, que ha respondido al saludo sin prácticamente soltar el móvil. La presidenta de Santander también se ha sentado en primera fila, dejando cinco asientos de distancia con Orcel.

La defensa de Orcel ha tratado al principio del juicio de evitar la declaración de Jaime Pérez Renovales, Secretario del Consejo de Administración de Santander, y cuyo testimonio solicitó el banco. Los abogados del italiano han indicado que Pérez Renovales es apoderado del banco, lo que impide, defienden, que pueda declarar como testigo. El juez lo ha rechazado aludiendo a las "peculiaridades" del proceso.

Fichaje y despido

Orcel presentó demanda contra Santander el 27 de mayo de 2019, admitida a trámite el 25 de junio de ese mismo año.

El banco, que comunicó el 25 de septiembre de 2018 a la CNMV y a los medios de comunicación el fichaje del banquero italiano como consejero delegado, defiende la existencia de "una carta oferta", y no de un contrato formal.

Orcel ha modificado la reclamación a Santander inicial tras haber sido nombrado consejero delegado de Unicredit

El 15 de enero de 2019 Santander informó que no seguía con la contratación de Orcel como consejero delegado.

Hasta ahora el exbanquero italiano reclamaba el cumplimiento del contrato, su incorporación al cargo para el que había sido contratado por Santander -consejero delegado- y, subsidiariamente, una indemnización de 112 millones de euros. El banquero italiano acompañó su demanda con extractos de conversaciones grabadas con Botín.

Tras su nombramiento como consejero delegado de Unicredit, la defensa de Orcel ha modificado su demanda reduciendo la indemnización solicitada y renunciando a la petición de incorporación al cargo para el que fue fichado en Santander.

Los abogados de Orcel han explicado hoy en el juicio al juez por qué se ha variado el contenido de la demanda. "Doy por hecho que no va a pedir la readmisión", ha comentado el magistrado. Los abogados de Santander han señalado que en la demanda se hacía una pretensión que ha sido modificada y que lo que ahora hay "una mutación" en varios aspectos.

La defensa de Santander ha incidido en la cantidad que en los dos últimos años Orcel haya podido recibir de UBS, donde el italiano trabajaba antes de ser fichado por Santander, y que han estimado en hasta 30 millones.