El tribunal de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha decidido suspender el juicio por la caja B del PP hasta el próximo martes en lugar de continuar con las sesiones que estaban programadas para esta semana. De este modo, la declaración del extesorero de los populares en la que iba a acreditar la financiación irregular de la formación no se producirá hasta entonces, una vez pasadas las elecciones catalanas del domingo.

En el PP temían lo que pudiese decir el extesorero de la formación en plena recta final de la campaña electoral en Cataluña. Bárcenas irrumpió la semana pasada con un escrito remitido a la Fiscalía Anticorrupción en el que daba por roto su pacto de no agresión con los populares y amenazaba con presentar nuevas pruebas del pago de sobresueldos bajo el conocimiento del expresidente del PP, Mariano Rajoy.

El presidente del partido, Pablo Casado, llegó a quejarse de que las campañas electorales coinciden sistemáticamente con novedades judiciales relacionadas con la corrupción que persigue desde hace años la formación.

Este lunes, el abogado de Bárcenas, Gustavo Galán, admitió que tiene un "déficit" de material probatorio porque se lo robaron los policías implicados en la operación Kitchen. Eso dejaba todo el peso a la declaración del protagonista a la hora de desgranar los detalles de la financiación irregular que sirvió, entre otras cosas, para pagar presuntamente la reforma de la sede del partido en Génova.

La razón de la suspensión del juicio dictada por el tribunal se debe que el exgerente del PP, Cristóbal Páez, también acusado, se contagió de coronavirus días antes del inicio de las sesiones. Los jueces permitieron que siguiese las cuestiones previas desde su casa por videoconferencia, pero una vez agotada esa fase era el turno de las declaraciones de los acusados.

En aras de proteger el derecho de defensa, el tribunal ha optado por esperar a que se recupere. La mayoría de las partes implicadas se han mostrado a favor de que así sea.