Este próximo miércoles se cumplen 25 años de la primera victoria de José María Aznar en unas elecciones generales que le convirtieron en presidente del Gobierno. El aniversario coincide con las horas bajas de un Partido Popular que, ahora con Pablo Casado al frente, ha obtenido el peor resultado en Cataluña desde las primeras elecciones autonómicas de 1980 y ha decidido abandonar la que fue su sede durante casi cuatro décadas, Génova 13, tras las investigaciones por corrupción que acechan a la formación.

"Creo que una de las grandes diferencias entre aquella época y la de ahora es que teníamos una idea y un proyecto político claro. Siempre defendí que el centroderecha español necesitaba un proyecto identificable, un partido unido y un líder con posibilidades de ser ganador", señala Aznar comparando sus primeros años en el PP con el momento actual en un reportaje que publica este domingo el diario El Mundo.

Tras los comicios catalanes, el expresidente del Gobierno admite sentirse "preocupado" por el sistema constitucional y asegura que el futuro se muestra "complicado" tras el sorpasso de Vox a PP y Ciudadanos, la "hecatombe total" de los naranjas, y el "catastrófico resultado" de los populares. "El PP tiene problemas, pero no se ha ganado nada con la división. Teóricamente los nuevos partidos del centroderecha vienen a limitar la expansión nacionalista en España, pero nunca ha habido más expansión separatista que desde que existe el fraccionamiento", señala.

Invita a Casado a "reflexionar"

"Una parte de los votantes han dejado de sentirse representados por el PP. En todo el mundo se está produciendo un fenómeno de fraccionamiento social y político, de surgimiento de populismos de izquierda y derecha. Los partidos han de reencontrarse con su votante", valora Aznar, que invita a la actual dirección del PP a "reflexionar". "El PP tiene que tener una contestación firme y convincente a la pregunta de dónde está el PP. Y eso le corresponde a sus dirigentes", señala.

En opinión del expresidente, España atraviesa "un momento muy delicado" y por ello, la "primera responsabilidad" de los dirigentes políticos es "contribuir a que las cosas no se compliquen más".