El expresidente del Gobierno José María Aznar ha subrayado este martes que el principal problema que afronta España "todavía es el empleo", con los "5 millones y pico o 6 millones de parados" que hay en la actualidad, al juntarse los 4 millones de desempleados y más de un millón personas que están en un ERTE. "Estamos hablando de una situación social brutal", ha aseverado en un debate organizado por el Instituto Atlántico de Gobierno y la Universidad Francisco de Vitoria.

Aznar ha constatado que España vive una etapa "de gran fraccionamiento y confrontación social y política, no desde posiciones moderadas, sino desde los extremos", en el que su "preocupación esencial" es, parafraseando al economista Keynes, "defender la democracia y una economía libre y abierta en contra de los populismos de izquierda y derecha".

Asimismo, ha hecho hincapié que todo gobernante tiene dos obligaciones: "Mejorar las condiciones de las personas que viven en su país y la otra, que su país sea más influyente en el mundo", ha resaltado en una clara referencia a Pedro Sánchez.

Al hilo del Día Internacional de la Mujer, cuya celebración fue este lunes, el expresidente del Gobierno ha recordado que en 1996 había 4,3 millones de mujeres ocupadas y que ocho años después dejó el poder con 7 millones de empleadas.

También ha subrayado que él consiguió que por primera vez en la historia de España hubiera dos mujeres presidiendo el Congreso y el Senado, Luisa Fernanda Rudi y Esperanza Aguirre, así como la primera ministra de Medio Ambiente, Isabel Tocino.

Necesidad de unir el centro-derecha

Tras la exposición inicial, ha avisado que si el centroderecha no está unido "no va a ganar" las elecciones y ha señalado que el PP tiene que convertirse en un "imán" y "foco de atracción" de los demás partidos de centroderecha como ocurrió en el pasado durante su mandato. Tras asegurar que el PP está en un momento "manifiestamente mejorable", ha aconsejado al PP plantear a los españoles un proyecto "claro" e "identificable".

"Hay que plantear un proyecto muy claro y hablar muy claro a los españoles", ha declarado Aznar antes de señalar que, a pesar de las "dificultades" de comunicación y las "torpezas" que pueda encontrar el PP en la oposición, una mayoría de españoles compartirían que se presentase un proyecto "identificable" y que seduzca a la ciudadanía.

El expresidente ha señalado que el PP tiene que convertirse en un "foco de atracción" y un "imán" que atraiga a los electores de "los demás partidos de centroderecha", que es lo que ocurrió en el pasado y es "uno de los ejemplos que valen para ahora". A su entender, si el centroderecha "no está unido, básicamente no va a ganar las elecciones".

"Es una regla que es muy simple anunciarla y es más complicada ponerla en práctica", ha admitido Aznar ante la posibilidad de que el PP y Cs converjan de nuevo, para añadir que "no es verdad que la mayoría en España esté "condenada a ser de centroizquierda".

Aznar minimiza la salida de Génova

Además, el expresidente del Gobierno ha dicho que la oposición tiene que "ser útil" a los españoles. "Es cuestión de acierto y utilidad, no de ser duro o blando", ha manifestado, para poner en valor esas tesis en un momento de "gran fraccionamiento social y político", así como de "gran confrontación social".

En cuanto a la decisión de Pablo Casado de dejar la histórica sede de Génova para romper con el pasado, Aznar ha minimizado esa decisión y ha dicho que él no haría de esa mudanza una "categoría política". "Es una mudanza, uno se muda y lo que hace falta es que cuando se muden, lo hagan bien, que llamen a una buena casa de mudanzas", ha ironizado.