Caso Villarejo

De un atropello a depósito de armas: la cara oculta de la hoja de servicios de Villarejo

Acumula hasta nueve expedientes disciplinarios incluyendo filtraciones a los medios, su relación con la Cienciología o su negativa a asumir el cese de la Comisaría General de Información

El excomisario José Villarejo
El excomisario José Villarejo EFE

El comisario ya jubilado José Manuel Villarejo acostumbraba a gozar del apoyo de sus superiores, incluso los últimos años algún ministro como Fernández Díazelogió públicamente su hoja de servicios. Pero no siempre fue un protegido de las altas instancias de la Policía Nacional y varias de sus actuaciones le costaron la apertura de al menos nueve expedientes disciplinarios entre 1979 y 1995. Así consta en un documento interno al que ha tenido acceso Vozpópuli y en el que se recogen imputaciones como depósito de armas o el atropello de un peatón, entre otros asuntos.

Un documento elaborado en el año 2000 recopiló la “relación de expedientes disciplinarios realizados por la Unidad de Régimen Disciplinario del Cuerpo Nacional de Policía contra el inspector Jefe del mismo José Manuel Villarejo Pérez”. El primero de ellos (número 13.508) data del año 1979 y se incoó porque “filtró información” sobre la investigación realizada tras el asesinato de un mecánico de automóviles.

El propio Villarejo se refirió a este asunto durante sus casi dos horas de declaración ante el juez Arturo Zamarriego, que investigaba al mando policial en el marco del caso sobre el pequeño Nicolás. “Yo fui el primer policía expedientado por hablar con periodistas”, dijo Villarejo para acreditar ante el magistrado su relación con la prensa. El segundo expediente disciplinario (número 14.332) llegaría sólo un año después en 1980, en este caso “por realizar declaraciones públicas sobre las investigaciones y el envío por escrito a los medios de comunicación sobre la autoría de diversos hechos delictivos”.

Asamblea en la discoteca 'Disparate'

Ese mismo año fue expedientado otras dos veces, una de ellas (número 14.394) por sus actividades como líder sindical del Sindicato Profesional de la Policía, en concreto y según el documento, por “realizar una asamblea ilegal en la discoteca Disparate de Madrid”. En esos años, el sindicalismo estaba prohibido en la Policía Nacional. Esta situación no cambió hasta 1986. El otro expediente (número 14.333) fue por no acudir a una reunión para la que le convocó el director general de la Policía. Villarejo no se dio por enterado alegando que le habían notificado por teléfono.

Extracto del documento sobre los expedientes disciplinarios contra Villarejo
Extracto del documento sobre los expedientes disciplinarios contra Villarejo

Dos años después, en 1982, le expedientaron (número 14.634) junto a otro compañero “por imputaciones sobre un presunto hecho delictivo sobre depósito de armas”. En 1983 fue el incidente de tráfico en el que atropelló a un peatón llamado Félix Ángel P.B. Según los documentos policiales consultados, el accidente ocurrió el 20 de abril de ese año y conducía su vehículo particular, un Ford Fiesta con matrícula M-9991-FB. En los archivos policiales consta otro expediente por accidente de tráfico incoado en el año 1996.

En el año 1983 Villarejo solicitó una excedencia voluntaria de la Policía que le mantuvo durante una década dedicado a levantar un conglomerado de empresas que mantiene hasta hoy en su sede de la Torre Picasso de Madrid. Desempeñó distintas actividades, entre ellas de la de detective privado. Uno de sus trabajos estuvo relacionado con la “red de Narcones de Dianética-Cienciológica” y su octavo expediente (número 31.315) le llegó en 1989 tras la denuncia de la Asociación Catalana Balear de detectives privados.

La Cienciología y su cuñado "Pitrancas"

El 18 de noviembre de 1990, el periodista de ABC, Alfredo Semprún, publicó una noticia titulada “La Secta de la Cienciología utilizó a policías para encarcelar a un inocente” que ayuda a entender los hechos. La información reproducía una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, según la cual, Villarejo había colaborado con la iglesia de la Cienciología para lograr la detención e ingreso en prisión del dibujante Pedro Lerma, quien se había negado a obedecer las órdenes de la organización.

Noticia publicada en ABC sobre la relación de Villarejo con la iglesia de la Cienciología
Noticia publicada en ABC sobre la relación de Villarejo con la iglesia de la Cienciología ABC

Según la sentencia, Villarejo infiltró en la secta a su cuñado llamado “Pitrancas” y lavó el cerebro a "un drogadicto" para que declarase contra el dibujante en la comisaría de Ventas, donde policías “de manera consciente o no, de buena o mala fe”, actuaron "sirviendo los intereses de su amigo y excompañero José Manuel Villarejo Pérez". El mando regresó a la Policía en la década de los noventa. La oferta que le hicieron los entonces responsables del Ministerio del Interior que dirigía José Luis Corcuera fue que regresase manteniendo sus empresas, que usaría la Policía como cobertura para operaciones sensibles.

No aceptó su cese

Pero eso no frenó su lista de expedientes y en 1995 se le incoó el noveno (número 42.204) por negarse a firmar su cese de la Comisaría General de Información y su traslado a la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Cuatro años después, en 1999, consiguió anular este expediente recurriendo por la vía de lo Contencioso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Villarejo fue cesado en mayo de ese año por el entonces director general Ángel Olivares, actual secretario de Estado de Defensa. El nombre de Villarejo había sido relacionado con la polémica del informe Véritas en el que se vinculaba al juez Baltasar Garzón con orgías pagadas por narcotraficantes en la que se consumía cocaína. El magistrado había abandonado el Gobierno de Felipe González y había reactivado la investigación sobre los GAL.

El polémico mando reconoció recientemente en una entrevista a La Sexta que eran falsos los datos de aquella investigación y que se la había encargado la entonces secretaria de Estado de Seguridad, Margarita Robles, hoy ministra de Defensa. Este fin de semana, el diario Moncloa.com publicaba una grabación de Villarejo en la que aseguraba que Olivares, siendo concejal en Burgos, le pagó dinero en metálico a cambio de espiar al entonces presidente de la Comunidad de Castilla y León, José María Aznar. En declaraciones a este periódico, Olivares ha negado estos hechos: “Son pura invención, no conozco a Villarejo”.



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