Los episodios de violencia centran los focos en una campaña electoral crucial para Cataluña. Sobre todo los que se repiten contra Vox desde el arranque. Las pedradas, pintadas o los dispositivos de los Mossos d’Esquadra eclipsan las propuestas presentadas por cada candidato.

Sucesos que previsiblemente se repetirán durante las próximas jornadas y que, en una derivada, también sirven para fragmentar al independentismo: las juventudes radicales anuncian “tolerancia cero” con Junts per Catalunya por la supuesta defensa que desde sus filas estaría haciendo de las intervenciones policiales. Lejos quedan los tiempos en que ambas fuerzas iban de la mano bajo el icónico “apreteu” con el que Quim Torra arengaba a los CDR.

Los incidentes vividos en la región durante el fin de semana se prolongarán, en mayor o menor medida, durante el resto de la campaña electoral. Así lo consideran fuentes de seguridad consultadas por Vozpópuli. Puntos calientes son los mítines y puestos informativos programados por los de Santiago Abascal, habida cuenta de las algaradas que se han registrado los últimos días. Y Ciudadanos ya ha denunciado actos vandálicos contra sus autobuses.

Los incidentes vividos en la región durante el fin de semana se prolongarán durante el resto de la campaña electoral. Así lo consideran fuentes de seguridad

Desde las filas de Vox denuncian que, antes de arrancar la campaña, solicitaron a los Mossos y al Ministerio del Interior mayor protección en sus actos y sedes, así como un servicio de protección personal con escoltas para sus cuatro líderes provinciales.

La cobertura de los actos por parte de los agentes consiste -por ahora- en proporcionar cordones policiales.  Fuentes del cuerpo autonómico defendieron en este diario que trabajaban para garantizar seguridad y que así se estaba haciendo. A tenor de las pedradas de los últimos días, los de Vox aseguran que han vuelto a “ratificar” las peticiones que venían haciendo.

Los ataques contra la formación por parte de jóvenes independentistas radicales del entorno de la CUP que se autodenominan “antifascistas” han terminado enfrentando a los partidos separatistas. Y al resto de fuerzas políticas.

CUP y Arran se lanzan contra Borràs

Al contrario que los de Abascal, los cupaires acusan a los Mossos de cargar “brutalmente” contra los “manifestantes” y de “complicidad” con la extrema derecha. Apuntan al consejero de Interior de la Generalitat de Cataluña, Miquel Sàmper. Y, por extensión, a la candidata de JuntsxCat, Laura Borrás. Ambos pertenecen al mismo partido.

“Nos indigna ver el cinismo de algunos consejeros que se llenan la boca de derechos y pacifismo pero luego ordenan a sus Mossos cargar contra los que luchamos para detener la extrema derecha en las calles. Este es nuestro compromiso: tolerancia cero con las mentiras de JuntsXCat”, advierte la organización Arran en referencia a un mensaje publicado por Borrás.

La candidata de JuntsxCat se siente “indignada” –dice- al ver “comportamientos de algunos agentes de Mossos que son incompatibles con los de una policía democrática referente en la protección y promoción de derechos”. “Hay que ser intransigente y ejemplar para con estos comportamientos. Este es mi compromiso: tolerancia cero con la violencia”, remata. Pero para Arran no es suficiente.

El tirón de orejas de Borràs a los agentes llega después de que los 'cupaires' agiten la idea de que es 'su' consejero el que da órdenes de cargar contra los 'antifascistas'

El tirón de orejas tuitero de Borràs a los agentes llega después de que los jóvenes de la CUP y la propia CUP agiten la idea de que es “su” consejero el que da órdenes de cargar contra los “antifascistas”. En plena campaña electoral , los cuperos aprovechan lo ocurrido en los actos de Vox para desempolvar las cargas del 1 de octubre de 2017.

"La anestesia no funciona. Bajo la Consejería de Interior liderada por JuntsxCat: 423 mossos han sido condecorados después de la sentencia del procés y hay 70 acusaciones de la Generalitat contra independentistas", afean desde la CUP.

El Govern carga contra Vox

Poco después del dardo de Borràs, el consejero de Interior, Miquel Sàmper, anunció la apertura de una información reservada para esclarecer los hechos. "Afrontamos una semana con provocaciones de candidatos que se saltan de forma sistemática las indicaciones policiales" criticó para después añadir que "hay actos que generan adhesión y rechazo". Sí condenó las "protestas violentas" y recordó que la obligación de la policía es "garantizar la seguridad de los actos políticos".

Las palabras de Sàmper han incendiado aún más a Vox. Acusan a la Consejería de Interior de la Generalitat y al Gobierno de España de ser “cómplices” de los lanzamientos de piedras y demás objetos y denuncian la “impasibilidad” de los Mossos.

Lío con los medios

Además, el líder del partido considera que sus adversarios políticos están siendo tibios a la hora de condenar de forma unánime la violencia contra su partido.

También se sienten víctimas de la “manipulación” de  “muchos medios de comunicación” que, a su juicio, han ocultado los ataques y los han vendido como “enfrentamientos”. Y han lanzado una campaña en las redes sociales contra ABC a raíz de un titular y un breve contra Espinosa de los Monteros firmado por el director.

Diputados de Partido Popular y Ciudadanos han afeado a Vox el señalamiento público a determinados periodistas y medios de comunicación. "Perplejidad viendo cómo los populismos de Vox y Podemos atacan y señalan a periodistas y medios de comunicación. Cualquiera que abre la boca sobre ellos, pasan al más nauseabundo ataque. Eso no es hacer política, imagínense lo que tendríamos que decir entonces los del PP", opina la diputada Ana Vázquez. En la misma línea se sitúa el eurodiputado González Pons.

En medio de la polémica, Vox ha decidido registrar declaraciones institucionales en Congreso, Senado, parlamentos autonómicos y ayuntamientos donde tienen representación "para que se produzca la condena oficial de los actos violentos y agresiones que vienen padeciendo los asistentes a los actos de Vox a lo largo de la campaña de las elecciones catalanas".

Tácticas de guerrilla

La actividad de los grupos radicales es de sobra conocida por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado desplegados en Cataluña. Los episodios que tuvieron lugar en torno al el mismo referéndum ilegal del 1-O  o tras la publicación de la sentencia del procés dos años después son un claro ejemplo de ellos: colectivos que utilizan tácticas de guerrilla urbano para trasladar el caos a las calles, provocando graves desperfectos y también daños personales.

Entre estos grupos circulan manuales de actuación. El más conocido es el 'Black Bloc', un documento de 72 páginas en el que se dan pautas de intervención contra los agentes

Entre estos grupos circulan manuales de actuación. El más conocido es el Black Bloc, un documento de 72 páginas en el que se dan pautas de intervención contra los cuerpos policiales: desde vestir ropa oscura que dificulte su intervención a evitar llevar ninguna documentación encima; también se recogen instrucciones sobre cómo elaborar cócteles molotov o técnicas de despliegue en las vías urbanas.

Fuentes de seguridad consultadas por este diario señalan que estas tácticas son, “lamentablemente”, de sobra conocidas por los grupos violentos que actúan en Cataluña. Y que los sucesos que se están viviendo durante esta campaña electoral siguen un modus operandi similar al de entonces. Asimismo, se recuerda que en episodios anteriores se produjeron detenciones a partir del análisis de las imágenes grabadas por los Mossos, y que en esta ocasión es previsible que se desencadenen investigaciones similares para dar con los autores de los altercados.