La casa que posee en Vizcaya la ministra de Educación, Isabel Celaá, ha sido atacada con pintadas que piden su "dimisión" tras su regreso a la vivienda, después de que fuera decretado el estado de alarma en Madrid. Según han informado a Europa Press fuentes del Departamento vasco de Seguridad, los servicios municipales ya han procedido a retirar los restos de pintura de la fachada del inmbueble, que se localiza en el municipio de Getxo, en Vizcaya. 

Este acto vandálico ha sido ya condenado por socialistas vascos. El PSE-EE ha mostrado su apoyo a Celaá, a quien califica como "una socialista de trayectoria impecable y servicio público ejemplar". El PSE-EE ha manifestado en una nota de prensa su "más rotundo rechazo al acoso del que ha sido objeto" la ministra de Educación.

"Las reglas de la democracia, por la que los socialistas hemos luchado durante décadas en
Euskadi, no admiten comportamientos de este tipo, que sólo buscan la crispación y son una cara más de la intolerancia que hemos padecido y que no ha podido doblegarnos", aseveran los socialistas vascos. 

“Queremos trasladar a Isabel Celaá nuestro cariño y respaldo y advertir a los intolerantes de que no van a conseguir el objetivo último que persiguen. Vamos a seguir firmes en la defensa de las libertades y de las políticas progresistas", apunta el PSE-EE.

"Están muy equivocados los que, con comportamientos fascistas de este tipo, que condenamos firmemente, pretenden amedrentar a todos los socialistas y, muy especialmente a una compañera de trayectoria intachable y servicio público ejemplar”, ha asegurado el secretario de Organización del PSE-EE, Miguel Ángel.