La presidenta de Cs, Inés Arrimadas, ha asumido que cometieron fallos en Cataluña, el principal "no haber sabido ilusionar al constitucionalismo", pero cree que la estrategia "es la correcta" y que en el equipo de dirección "no sobra nadie", refiriéndose a las dimisiones que han pedido algunos dirigentes.

"No hemos movilizado al constitucionalismo, no hemos sabido hacerlo", ha dicho Arrimadas en una rueda de prensa telemática tras la reunión de la Ejecutiva permanente pero sin concretar qué fallos han podido cometer: "No es fácil, ojalá hubiera una cosa concreta que si la cambiamos, solucionamos todos los problemas", ha respondido.

Una reunión que se ha celebrado después de que ayer se reuniera el comité ejecutivo durante cinco horas para analizar el desastre electoral, una reunión en la que hubo muchas críticas a la estrategia e incluso se pidió la dimisión del responsable de campaña y vicesecretario primero, Carlos Cuadrado, según han asegurado a Efe fuentes presentes en ella.

Petición de dimisión

Arrimadas ha evitado pronunciarse sobre si esa petición de dimisión se produjo o no y tampoco sobre el malestar interno por los pésimos resultados obtenidos.

Según ha dicho, el debate fue tranquilo y centrado en "cómo volver a ser ese motor que sacaba de la abstención a muchísimos constitucionalistas" como hacía Cs desde 2006 y coincidieron -ha asegurado- en que el nuevo proyecto que ella asumió hace apenas un año tiene que seguir trabajando porque la formación naranja "es más necesaria que nunca".

"La Ejecutiva sale más convencida si cabe de la necesidad de sacar adelante este proyecto y de estar unidos, que es como evidentemente estamos", ha recalcado.