La dirección del PSOE ha optado por desmarcarse del proceso de primarias en Andalucía y esconder lo máximo posible su preferencia por el alcalde de Sevilla, Juan Espadas. Ferraz no quiere darle a Susana Díaz la oportunidad de convertirse en la “candidata antisistema”, según explican fuentes del PSOE-A a Vozpópuli. Esta fórmula catapultó a Pedro Sánchez en su enfrentamiento con Díaz en 2017.

Díaz inició la contienda declarando que "no es la candidata de Madrid". Pero los principales dirigentes del partido, que prefieren a Espadas, han optado de momento por guardar silencio para no dar alas a ese mensaje. Todavía queda mucha campaña por delante. Las votaciones son el 13 de junio. Y fuentes del PSOE andaluz no descartan que las referentes del PSOE andaluz en el Gobierno -la vicepresidenta Carmen Calvo y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero- se posicionen en algún momento a favor del candidato sevillano.

"Es una campaña al margen de Ferraz", explican fuentes cercanas a Espadas. "Queremos recuperar la más pura tradición del socialismo en Andalucía: lealtad y autonomía. Lo que no se puede es tener a la federación con más peso específico de España permanentemente enfrentada a la dirección nacional".

PSOE-A: recogida de avales

Ferraz forzó el adelanto a las primarias en contra del criterio de Díaz, pero no se ha inmiscuido de momento en la campaña. La portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, aseguró a preguntas de laso periodistas que ella no tiene candidatos en otras federaciones, sino "solo compañeros". Un caso llamativo, por el revuelo que creó, fue el respaldo público a Espadas de la directora General de la Guardia Civil, María Gámez.

Otros cargos que han mostrado su apoyo a Espadas son el diputado nacional Felipe Sicilia, que en algún momento flirteó con la idea de ser él mismo el candidato. Y también ha apostado por el cambio Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.

Las primarias en el PSOE andaluz han arrancado con fuerza. Y los principales aspirantes a encabezar la candidatura socialista a la Junta de Andalucía se han enfrascado en una carrera frenética por pisar hasta la última agrupación de la comunidad. Tanto Díaz como Espadas se están multiplicando en un sinfín de actos por toda Andalucía, provincia a provincia.

Los equipos de ambos candidatos están ahora dedicados a los avales. La fecha para la recogida de avales finaliza el 25 de mayo. El reglamento del partido establece un mínimo de 931 y teóricamente un máximo del doble. Pero es tradición de las primarias socialistas que las candidaturas presenten el mayor número posible como demostración de fuerza. El censo actualizado de afiliados del PSOE en Andalucía es de 46.535 personas.

La campaña está siendo, de momento, de guante blanco. El equipo de Espadas cree que parte con cierta desventaja. En su opinión, Díaz lleva dos meses de adelanto recorriendo el territorio. "Susana Díaz lleva ya dos meses de recorrido, pero lo que podemos constatar estos días es la existencia de una pulsión de cambio y la creencia muy consolidada en las bases de que con ella no vamos a volver a gobernar", dicen estas fuentes.

Espadas pide igualdad

Espadas de momento ha evitado entrar en un cuerpo a cuerpo con la actual secretaria General. Y casi todos los mensajes, también por parte de Díaz, son en positivo, a favor del cambio y de desalojar al PP de la Junta de Andalucía. "No se escuchará un solo reproche por parte de Juan Espadas", añaden. "Estamos en unas primarias para elegir al candidato del PSOE a la Junta, así que queremos subrayar la parte más política y propositiva".

A pesar de eso, sí se han producido algunos rifirrafes. Y existe un debate sobre la utilización de los recursos del PSOE andaluz durante estas primarias. Díaz sigue siendo la secretaria General de la Federación. Y todos los perfiles oficiales del partido en redes sociales y a nivel de medios están volcados con su campaña.

Desde el equipo de Espadas se ha pedido "igualdad de oportunidades" y de trato para todas las candidaturas una vez comience oficialmente el proceso de primarias tras la presentación de avales. "Lo lógico es que los cargos orgánicos deleguen sus funciones para un proceso más transparente", sostienen estas fuentes.