La ANC volverá a movilizar las calles para presionar a ERC, Junts y la CUP para que pacten una alianza al frente de la Generalitat que sea solo independentista. "Un Govern independentista. Por la urgencia social y nacional", claman en un nuevo llamamiento para congregar el próximo 28 de febrero a sus seguidores y simpatizantes en la Plaza de Cataluña, en Barcelona.

La entidad presidida por Elisenda Paluzie ha dejado claras sus preferencias desde que se dio por finiquitada la anterior legislatura. Apuestan por dar validez a los resultados del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 y no dudaron en "suspender" a todos los partidos independentistas por no haber avanzando en la agenda rupturista desde la declaración fallida de secesión del Govern de Carles Puigdemont.

Los resultados de las elecciones del 14 de febrero, con una mayoría en escaños y votos del bloque independentista, creen que es suficiente para "exigir un gobierno de unidad independentista".

Esta primera manifestación, explican en su comunicado, se englobará dentro de un "ciclo de acciones" para forzar a una alianza que excluya cualquier pacto con fuerzas no independentistas. Es decir, quieren evitar a toda costa otro tipo de alianza que sume a En Comú Podem en la ecuación, como se ha barajado también desde Moncloa.

En la práctica, pone en una situación crítica a ERC y enmiendan su estrategia, ya que que es el partido independentista que más abiertamente se ha posicionado en integrar a los comuns en un ejecutivo "amplío" que avance hacia el derecho a la autodeterminación.

La ANC y el "sentido de Estado"

La propia presidenta de la entidad separatista ha apelado a "actuar con sentido de Estado" y "trabajar" para que haya un "gobierno independentista fuerte". En este sentido, la ANC ha pedido que se "construya" sobre unas bases nuevas, "diferentes a la legislatura pasada". Esto pasaría por que la CUP tenga un papel más protagonista, con la posibilidad de asumir responsabilidades ejecutivas.

Paluzie también ha emplazado a las tres formaciones a no "despilfarrar" los "grandísimos resultados electorales": "El pueblo ha cumplido, ahora toca a los electos actuar en justa correspondencia", ha remachado.

El papel de ERC

Pese a que los comicios del 14-F fueron en los que menos participación ha habido desde 1980, el separatismo más irredento considera que haber superado el 50% de los votos abre un nuevo escenario para avanzar en sus tesis. Y busca arrastrar a ERC hacia estas posiciones.

La estrategia de la ANC pasa por que el independentismo ocupe todas las esferas de poder. Su último objetivo, tras ganar la Cámara de Comercio de Barcelona, es controlar la segunda patronal más importante de Cataluña (Pimec). Aunque la entidad ha sufrido escisiones, como la de los siete ex secretarios que discrepaban con la línea oficial, sigue ostentando capacidad de movilización e influencia sobre los principales partidos independentistas.

Una elevada o baja asistencia a la concentración de este domingo servirá a ERC para medir las fuerzas reales de la entidad. Y decidir si escucha o se hace el sordo ante sus demandas.