"Tengo el máximo respeto por Susana Díaz, me sentí muy acompañado por ella durante toda la noche del domingo, pero no la he entregado el partido. Esa interpretación es falsa", ha dicho Rubalcaba para salir al paso de quienes dan por hecho que se mueve dentro de un acuerdo previo con la presidenta andaluza que le da ventaja en el congreso extraordinario fijado para los días 19 y 20 de julio.

Rubalcaba sigue hablando, en paralelo a los contactos que mantiene Susana Díaz, con todos los secretarios regionales del PSOE para explorar si están de acuerdo o no con que opere en este congreso el principio de "un militante, un voto", que abriría la puerta a la elección directa del nuevo secretario general por los 210.000 militantes inscritos en el PSOE. Es una posibilidad que ha dejado en el aire, pues la ha condicionado a dos factores: que se encuentre una fórmula "técnico jurídica" para cambiar los Estatutos antes de la convocatoria del Congreso, ya que los ahora vigentes dicen que el voto es del millar de delegados que asisten al cónclave, y que haya unanimidad en todas las federaciones. De momento, no existe, por lo que la decisión final la cocinará Rubalcaba este fin de semana con el objetivo de que sea ratificada el lunes en la ejecutiva federal.

En un triple salto mortal, Rubalcaba ha dicho también que garantiza "la celebración de primarias abiertas para elegir al candidato" a las legislativas de 2015. Es paradójico este compromiso ya que la decisión, en todo caso, estará en manos de la futura dirección del partido. La promesa le ha servido, en todo caso, para presentarse como el padrino de esta iniciativa. "Yo siempre he sido partidario de primarias abiertas y ya lo dije en la conferencia política, pero no hubo unanimidad y la decisión se aplazó".

En el PSOE hay abierta una especie de carrera por ver quien es más demócrata y quien defiende una mayor apertura de la organización a la sociedad. De ahí que todos ayer bendijeran la apuesta de Eduardo Madina a favor de un congreso abierto a toda la militancia, aunque en privado algunos argumenten serios obstáculos jurídicos y políticos para que esta propuesta salga adelante."Un cambio de esta envergadura en las reglas de juego hay que hacerlo garantizando la seguridad jurídica porque el objetivo es que el congreso acabe bien", ha añadido Rubalcaba.