El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha cerrado uno de los frentes abiertos en la última etapa de Arancha González Laya al anunciar que todos los trabajadores públicos destinados en el exterior que viajen a España este verano y sus familiares podrán vacunarse contra la covid-19 en Madrid.

En una carta remitida este martes a "la familia del Sector Exterior", adelantada por Europa Press y a la que ha tenido acceso Vozpópuli, Albares anuncia que todos los empleados públicos de la Administración General del Estado, y sus familiares convivientes, podrán vacunarse en el Centro de Vacunación Internacional que tiene el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Esta autorización, con independencia de la edad que tenga el empleado o sus familiares, cubre a aquellos que hayan recibido la primera de las dosis necesarias como los que aún no hayan iniciado el proceso de vacunación en su país de destino.

Albares recuerda en el correo interno que España se enfrenta a "la mayor crisis sanitaria global del último siglo", igual que el resto del mundo, y que la "solución" es la vacunación. "España está entre los países con mayor tasa de vacunación, superando ya el 50%", destaca.

Albares cambia de estrategia

Exteriores aseguró en junio que "no tiene autonomía para elaborar planes" para la vacunación de su personal en el exterior, cuando ahora con Albares es lo contrario. Así constaba en una respuesta parlamentaria del Gobierno a una pregunta del Partido Popular (PP) a la que accedió Vozpópuli.

Según el escrito del departamento que dirigía Laya, Exteriores sostiene que "ha hecho suya la defensa del derecho a la vacunación de todo el personal que presta servicios en el extranjero". La ausencia de dicho plan contra el coronavirus para los diplomáticos españoles que trabajan fuera de nuestras fronteras generó un enorme malestar de los funcionarios con Laya.

Laya el día que se vacunó en Madrid.

Una de las críticas principales hacia la entonces ministra era que los ministerios de Defensa e Interior sí estaban citando a sus agregados en las embajadas para vacunarles en España, mientras que el personal de Exteriores se tenía literalmente que "buscar la vida".

La respuesta parlamentaria de Laya echó la culpa de la falta de plan al Ministerio de Sanidad al recordar que en España "la administración de vacunas se desarrolla de acuerdo con la planificación realizada en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y está recogida en la Estrategia de vacunación". "El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación no tiene autonomía para elaborar planes y protocolos específicos", subrayó.

Los diplomáticos y la vacunación

González Laya se escudó en en que los agregados militares se estaban vacunando "no porque estén destinados en el exterior, sino porque la estrategia nacional de vacunación prioriza ciertos colectivos". En concreto, se citó al grupo 6.4 formado por "Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Emergencias y Fuerzas Armadas, incluyendo Policía Nacional, Guardia Civil, Policías Autonómicas, Bomberos", etc.

La ministra respondió al Grupo Popular que su departamento había realizado "múltiples gestiones con autoridades competentes orientadas a la vacunación del personal destinado en el exterior y a identificar alternativas en relación con los países donde existen dificultades de vacunación".

"El Ministerio de Asuntos Exteriores no es el único Ministerio con personal en el exterior, pero desde hace meses ha hecho suya la defensa del derecho a la vacunación de todo el personal que presta sus servicios en el extranjero, con independencia del Ministerio u organismo al que esté adscrito", se indicó en el texto.

Con todo, la situación en Exteriores se había calmado en ese mes de junio después de un incendio que amenazó con llevarse por delante algún cargo intermedio del Ministerio. Los sindicatos, muy críticos con Laya, admitieron hace un mes que se estaba empezando a vacunar personal en el extranjero in situ con dosis enviadas desde España por valija.

Polémica vacunación de Laya

El personal de Exteriores se había quejado estos meses de que ellos y sus familias estaban "igual de expuestos o más que los agregados" por las continuas reuniones que mantenían a diario. Vozpópuli también desveló cómo el Gobierno frenó un plan elaborado por Sanidad Exterior para vacunar a funcionarios y diplomáticos.

Este diario informó igualmente de la carta que UGT dirigió a la Comunidad de Madrid. El sindicato pidió al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso que defendiera la vacunación contra el coronavirus de todo el personal del servicio exterior y que este colectivo fuese equiparado al de los militares en misiones internacionales.

La ruptura entre los sindicatos y el Ministerio alcanzó su punto álgido a principios de junio. La ministra subió un tuit vacunándose en Madrid (le correspondía por edad). La UGT decidió abandonar entonces una reunión convocada por el equipo de Laya hasta que no se aclarase el plan de vacunación de los diplomáticos.