Declaración desde la cárcel

Villarejo ofrece la paz al exjefe de Asuntos Internos: "Me tomaría un café con él si salgo"

El polémico mando dice no tener nada en contra del comisario Martín Blas y elogia el trabajo de su colaborador en la unidad que firmaba los informes sobre sus actividades, pero al mismo tiempo los tacha de ser instrumentos del CNI

El excomisario José Manuel Villarejo hizo desde prisión un intento de enterrar el hacha de guerra con uno de sus principales enemigos, el exresponsable de la Unidad de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas, del que dijo que fueron “amiguetes” en el pasado. En sus explicaciones a las que ha tenido acceso Vozpópuli llegó incluso a manifestar su deseo de tomar un café con él si sale de prisión. Pero su intento de parecer conciliador lo salpicó de calificativos como “pobre hombre” y le tachó de ser un instrumento del CNI.

Tuvo que declarar ante el juez por videoconferencia desde una sala del centro penitenciario madrileño de Estremera donde ingresó hace casi un año. Además de las imputaciones por el caso Tándem que le mantienen preso, está investigado por injuriar a su compañero. Entre otras cosas, le acusó en una entrevista de haber filtrado las grabaciones en las que se escuchaba al exministro Jorge Fernández Díaz departir con el jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña. Aquellos audios generaron una tormenta política en plena campaña electoral de los comicios generales de junio de 2016.

“Lo considero un pobre hombre que lo han manejado y que se ha prestado a una serie de cosas que no debería haber hecho, pero a nivel personal no he considerado nunca una guerra, no tengo animadversión contra él, me caía bien, éramos amiguetes, era un tío divertido, hacíamos bromas sobre los chistes de José Mota”, dijo el polémico mando al ser preguntado por sus palabras contra Martín Blas, actualmente jubilado de la Policía como él.

La decisión de Interior

El Ministerio del Interior trató de zanjar esa “guerra” entre comisarios en 2015 de manera salomónica con el cese de ambos de sus respectivos puestos en la Dirección Adjunta Operativa de la Policía Nacional. La Dirección General que entonces dirigía Ignacio Cosidó empezó por Martín Blas y lo apartó de Asuntos Internos para destinarlo al consejo asesor de la Policía, sin funciones específicas.

Según reconocieron en su día fuentes de Interior, la decisión era destinar a Villarejo a un puesto en la Subdirección General de Recursos Humanos, pero finalmente esto no se produjo. Posteriormente, el juez de Instrucción número 2 de Madrid al frente de las investigaciones sobre el pequeño Nicolás recuperó a Martín Blas. Le puso a dirigir las pesquisas del caso en el que Villarejo está imputado por una presunta grabación ilegal sobre una reunión entre el propio Martín Blas y agentes del CNI.

“Yo tenía muchas cosas que hacer más que preocuparme de lo que hiciera Marcelino o lo que hiciera su inspector, que es un señor al que han instrumentalizado, que además tampoco tengo mala opinión profesional de él, que me han dicho que es un señor concienzudo”, declaró el presunto cabecilla del caso Tándem. El inspector al que elogió profesionalmente es Rubén Eladio López, estrecho colaborador de Martín Blas en el caso Nicolay y autor de numerosos informes de Asuntos Internos en los que se denuncian las actividades de Villarejo.   

El comisario de Barajas

“Cuando él empieza a recibir presiones por parte del director del CNI para que empiece a acosarme a mi y acosar al comisario de Barajas es cuando este hombre (Martín Blas) empieza a cambiar de actitud contra mi”, protestó Villarejo cuando declaró en julio desde Estremera. El comisario de Barajas es Carlos Salamanca, investigado en su día por Asuntos Internos en el marco del caso Emperador y la mafia china liderada por Gao Ping. Finalmente resultó absuelto.

El nombre de Carlos Salamanca volvió a verse salpicado en la polémica cuando en noviembre fue detenido junto a Villarejo en el marco de la Operación Tándem a cargo esta vez de los nuevos responsables de Asuntos Internos. El juez de la Audiencia Nacional Diego De Egea decidió archivar las diligencias contra él, pero la Fiscalía ha recurrido esta decisión.

Villarejo insistió en su declaración que Martín Blas le parece “un pobre hombre”, pero negó que le considere su enemigo. “Es un hombre que lo ha utilizado en sus artimañas de siempre el director del CNI (Félix Sanz Roldán), que además le han dado una medalla, una cosa rarísima, a pocos policías les dan una medalla, lo han condecorado”, añadió Villarejo.

Insultos en 2016

“No tengo nada con Marcelino, es más, si alguna vez salgo de aquí me gustaría tomar un café con él, nos hemos reído, hemos hechos trabajos juntos, no es mi enemigo”, añadió el polémico mando desde la cárcel. En 2016 prestó declaración ante el juez del caso Nicolay. En un tono mucho menos amistoso contra su compañero, el juez le tuvo que llamar al orden para evitar faltas de respeto.

En aquella otra declaración, en verano de 2016, Villarejo dijo haber viajado con Martín Blas a Cataluña para las maniobras contra el independentismo orquestadas bajo el paraguas del ministro Fernández Díaz. Tras esa acusación en sede judicial, el juez pidió a la Policía una relación de viajes y ninguno de ellos reflejó coincidencias entre ambos.



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba