La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha pedido actuar con prudencia y dejar a un lado la crispación en relación a la polémica gestión del coronavirus en las residencias de ancianos. Lo hace después de que el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, haya tildado de "crimen" y "escándalo" lo ocurrido en Madrid y en Castilla y León.

La titular de la cartera de Defensa ha indicado en una entrevista en Antena 3 que no comparte "en absoluto" estas declaraciones y que no va a entrar en disputas sobre echar la culpa de la cifra de muertos a nadie. "Detrás hay familias", ha dicho la ministra.

Además, Robles ha pedido "perdón" a los ancianos y ha defendido que hay ciertas cuestiones que "no son objeto de debate". Para la ministra, se deben dar "soluciones" y no ponerse "de perfil".

La batalla por repartir las culpas continúa protagonizando los plenos del Congreso de los Diputados. 

Que ustedes mientan no es novedad pero que lo hagan a los niveles que lo están haciendo cuando se trata de vidas de millares ancianos es deleznable" afirmó Iglesias

El vicepresidente segundo señaló que los gobiernos autonómicos de Madrid y Castilla y León, ambos gobernados por una coalición de PP y Ciudadanos, podrían haber cometido "un crimen" en su gestión de las residencias de ancianos.

Iglesias acusó al PP de "mentir"

Además, este miércoles, Iglesias acusó al PP de "mentir" cuando "negaron la existencia" de la orden de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid que impedía derivaciones de mayores de residencias a hospitales durante la emergencia sanitaria por la covid-19, y tachó esta actitud de "deleznable".

"Que ustedes mientan no es novedad pero que lo hagan a los niveles que lo están haciendo cuando se trata de vidas de millares ancianos es deleznable", dijo Iglesias.

La ministra ha señalado que los guardias civiles "no se merecen que por razones políticas" se esté en "un debate que no interesa a la mayoría de los ciudadanos"

"Ustedes tuvieron la indecencia cuando se publicó la Orden de la señora Ayuso que prohibía a los hospitales recibir a los ancianos de los centros de mayores, ustedes negaron la existencia de esa orden, y tuvo que llegar el consejero de la señora Ayuso a decir que tenía firma digital y a decir que esa orden era ilegal e inmoral, qué poca vergüenza", espetó el vicepresidente del Gobierno.