La imagen del comienzo de esta semana ha llegado en algunos puntos de comunicación estratégicos, donde miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han repartido mascarillas entre la población. Se trata de una medida de precaución frente al coronavirus, asevera el Gobierno, para evitar la propagación de partículas en espacios donde no se pueden mantener las distancias mínimas. Pero los agentes encargados de repartirlas critican la medida: consideran que se les expone de forma innecesaria y que Pedro Sánchez les usa con "fines electoralistas".

Así lo aseveran en una tribuna el sindicato policial Jupol -con mayoría de representación en el Consejo de la Policía- y la asociación de la Guardia Civil Jucil, ambos integrados en el movimiento Jusapol. "Nunca nos imaginábamos que el desprecio iba a llegar tan lejos". Hablan de Pedro Sánchez y del vicepresidente tercero, Pablo Iglesias. Y les acusan de haberles enviado a hacer funciones de "recaderos" al repartir mascarillas "como si de publicidad se tratasen".

"Estas mascarillas son más un panfleto propagandístico, una papeleta electoral, que un Equipo de Protección Individual frente al coronavirus", arremeten los agentes. A su juicio, Pedro Sánchez pone a los policías nacionales y a los guardias civiles a disposición de sus "intereses electoralistas": "Convierte a una de las instituciones policiales más valorada y mejor preparada de Europa en un auténtico ejército de apoderados al servicio de los intereses espurios de los partidos políticos que forman este Gobierno".

"Lavar su imagen"

Según detallan el sindicato y la asociación, muchos de los agentes no cuentan con los sistemas adecuados de protección para desempeñar sus funciones en condiciones de seguridad. Y critican su despliegue en algunos de los puntos más concurridos para repartir mascarillas "con el único propósito de lavar su imagen y dar una apariencia de que el Ejecutivo está trabajando de forma correcta".

También arremeten contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska: "Desoyó y rechazó la invitación de los farmacéuticos que hace días ofrecieron su red de 22.000 establecimientos para distribuir las mascarillas".

Por ello, Jupol y Jucil piden que se doten de mascarillas y de equipos de protección a todos los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, y que se les reconozca como colectivo de riesgo de contagio por el coronavirus: "Esperemos que esas medidas lleguen antes de que tengamos que lamentar la muerte de más miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".