España

Angustia en el PSOE: la sobreactuación de Sánchez en el pacto con Ciudadanos liquida su investidura

El acuerdo de 66 folios con Albert Rivera le dio este miércoles a Pedro Sánchez su mañana de gloria, pero al mismo tiempo ha liquidado sus posibilidades de llegar a La Moncloa en las dos sesiones de investidura previstas para la primera semana de marzo. Esta es la conclusión que se extrae en el PSOE, donde todas las miradas se dirigen ya a la carrera que se iniciará el 6 de marzo y a la dura competición pendiente con Podemos.

Pedro Sánchez y Albert Rivera, este miércoles, en el Congreso.
Pedro Sánchez y Albert Rivera, este miércoles, en el Congreso. EFE

La obra pudo haberse representado de forma más discreta para dejar la puerta abierta a la actuación de Podemos, pero tanto el PSOE como Ciudadanos eligieron este miércoles la solemnidad de la comisión Constitucional del Congreso para vestir su acuerdo de 66 folios, liquidando en pocas horas cualquier posibilidad de que Pedro Sánchez llegue a La Moncloa en las dos sesiones de investidura fijadas para la primera semana de marzo. Fuentes socialistas explican esta forma de proceder desde el convencimiento de que Pablo Iglesias jugó desde el principio en contra de cualquier pacto, primero exigiendo a destiempo una Vicepresidencia, después repartiéndose papel en mano las distintas áreas de Gobierno y, por último, acentuando su apuesta por la celebración de un referéndum en Cataluña, una de las fronteras insalvables para el Partido Socialista.

"Sabíamos que Podemos jugaba a la contra desde el principio", explican ahora en el PSOE

Según fuentes de su grupo parlamentario, una vez comprobado que Podemos jugaba a la contra, quedaban dos posibilidades: o mantener viva artificialmente la vía de diálogo con la formación moradaponiendo en peligro el acuerdo con Ciudadanos, arriesgándose a no tener nada que ofrecer ni a la militancia socialista ni al comité federal y haciendo después el ridículo en la investidura, o aferrarse al clavo ardiendo de Albert Rivera “que al menos nos ha ayudado a instalarnos en la centralidad y puede situarnos en una nueva campaña electoral como los únicos que hemos intentado formar Gobierno ante el desistimiento del PP”.

Los socialistas están también convencidos de que aunque hayan cercenado todas las posibilidades de alcanzar ahora La Moncloa, han demostrado que ha sido Podemos el partido que se ha levantado de la mesa de negociaciones y puede precipitar nuevas elecciones, con la penalización correspondiente. “Ahora Pablo Iglesias tendrá que explicar a sus votantes por qué votará en contra de las medidas contra la corrupción y en contra de un candidato socialista. Su gran esperanza es Mariano Rajoy”, sentenció el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, en lo que se antoja como los prolegómenos de una larga campaña que Ciudadanos tendrá que recorrer atado esta vez al mismo programa que el Partido Socialista.

Para reducir este riesgo, Albert Rivera prepara ya la negociación a fondo con el PP para después del 5 de marzo, día en el que, probablemente, Pedro Sánchez sufrirá su primera gran derrota política. “Ha generado conscientemente tantas expectativas que tendrá muy difícil disfrazar su fracaso”, opinan fuentes socialistas. Sin embargo, en su equipo de confianza se da la vuelta a este argumento: “No será tan importante la votación final como la puesta en escena, si hace un buen discurso, Pedro sobrevivirá”. 

Los socialistas esperan que Podemos se fracture

Las miradas de todos los grupos se dirigen ya, en todo caso, a la carrera que se iniciará en la segunda semana de marzo y a la dura competición que se avecina entre los socialistas y Podemos por hacerse con la hegemonía dentro de la izquierda. En el equipo de Sánchez se espera que la formación morada se fracture –ya hay señales de ello en Cataluña, en Galicia y en la comunidad valenciana–, que Izquierda Unida evite concurrir con ella en la misma candidatura en caso de nuevas elecciones y que el PP se desangre por la herida de la corrupción viéndose obligado a acelerar un cambio de liderazgo que en algunos sectores empresariales se ve más inmediato de lo que parece. En todo caso, en el PSOE no se descarta abrir la renegociación con Podemos si se dieran las circunstancias adecuadas, teniendo en cuenta que la tabla de salvación de Sánchez pasa también por las primarias internas y el congreso federal previsto, en principio, para mayo, fecha que habría que modificar en caso de nuevas legislativas.

"Le hemos regalado al PP la campaña electoral en las zonas rurales", se afirma en el Partido Socialista sobre la supresión de las diputaciones

Estos pronósticos pueden caer en saco roto si después de una investidura fallida vuelven a activarse dentro del PSOE los dirigentes regionales que siempre han visto en Pedro Sánchez a un joven con tanta ambición como escasa preparación política y ahora andan soliviantados, de nuevo con Susana Díaz a la cabeza de la manifestación, por algunas de las cesiones hechas a Ciudadanos, entre ellas la supresión de las diputaciones provinciales, donde se mueven más de 20.000 millones de euros de presupuesto y miles de empleos públicos. “De manera absurda, porque es una decisión que escapa además a nuestro control, le hemos regalado al PP la campaña electoral en las zonas rurales”, resumen las fuentes, “y todo por el afán de Sánchez de achicar el poder de los barones territoriales”.

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