Secretario de Estado de Seguridad el 1-O

Nieto: “Fue un error no aplicar el 155 antes del referéndum”

"Tendríamos que haber tenido 90.000 agentes, era imposible" // "Trapero optó por dejar de ser buen policía" // "Fue frustrante ver la imagen de Piolín, teníamos la oferta de usar un barco de la Armada"

Las cargas policiales, Trapero, los barcos litera, el CNI y las urnas… Ha pasado un año pero el exsecretario de Estado de Seguridad aún se toma unos segundos antes de contestar cada pregunta. Y eso que dice tener grabado en la memoria cada minuto de lo que sucedió antes, durante y después del 1-O, incluso la llegada al puerto de Piolín. Sólo ahora aquello le provoca una sonrisa resignada. A José Antonio Nieto le tocó dirigir desde la cocina a las fuerzas de seguridad frente al desafío soberanista y movilizar a más de 6.000 efectivos en Cataluña. “No hemos sabido explicar bien lo que pasó”, lamenta en esta entrevista para la que ha consultado antes a su nuevo jefe, Pablo Casado.   

Defiende que la actuación de la Policía fue ejemplar y que el peor escenario posible hubiese sido que el independentismo no hubiese encontrado oposición del Estado. Destaca que Rajoy y el constitucionalismo lo intentaron todo y actuaron de buena fe, pero piensa que no aplicar antes el 155 fue un error. Elogia el trabajo del CNI, pero no obvia alguna “línea de investigación equivocada”. La charla refleja cómo se vivieron en el Ministerio del Interior unos días en los que sólo se podía escoger entre dos opciones: “la mala y la peor”.

¿Vive su condición de “ex” con alivio o con añoranza?

Tengo una sensación de valorar lo que la velocidad del momento y la presión no me permitía hace unos meses. Es una experiencia única, primero porque creo que no se debe repetir. Si alguien me ofreciese de nuevo ser secretario de Estado de Seguridad, le diría que no. Hay una sensación de aturdimiento tras la moción de censura. Primero es una sensación rara y luego una sensación de alivio cuando ves una noticia en el informativo y nadie te llama y no te afecta a ti. Y luego una cierta añoranza.

Un año del 1-O. ¿Se le ha pasado rápido o se le ha hecho largo?

Tengo la sensación de estar reviviendo. Recuerdo cada minuto de lo que pasó con la misma sensación. Fue tan rápido lo que estaba pasando que inconscientemente hizo que se grabara cada cosa que estaba ocurriendo en ese momento. Lo tengo muy fresco.

¿Ha seguido pendiente de lo que se ha publicado sobre las investigaciones judiciales? ¿Le ha sorprendido algo? ¿Ha tenido alguna decepción personal con alguno de los protagonistas?

He seguido mucho lo que se ha ido investigando. Mi única decepción es que hay una parte de la política y la sociedad catalana que todavía no sólo no es consciente de cuántos límites y cuántas líneas rojas de la convivencia se superaron sino que, no contentos con eso, siguen. Una de las tareas fundamentales de las fuerzas de seguridad es evitar delitos, pero también tener una actuación ejemplarizante que le abra los ojos a la sociedad. Creo que hay una parte demasiado grande en la sociedad catalana que todavía no lo ve, que todavía no ha entendido que la tarea que hizo la Policía era básica.

No se valoró como posibilidad la disolución de los Mossos d'Esquadra

¿Llegó a estar encima de la mesa del Ministerio del Interior la disolución de los Mossos?

Evidentemente tenía que ser una posibilidad analizar cuál era el papel de los Mossos d’Esquadra  y no poner en cuestión su calidad como cuerpo policial, que es buena. Para una parte del independentismo, los Mossos eran un pilar básico de esa estructura de Estado que se estaba montando y desde el Gobierno no se puede permitir que esa idea tenga un sustento tan evidente como un cuerpo policial. Creo que se evitó bien con la aplicación del 155, no disolviendo los Mossos d’Esquadra, sino haciendo que dependieran del Ministerio del Interior.

¿Pero se llegó a plantear la disolución?   

No, era una posibilidad, pero no fue una posibilidad que se valorara, que se tuviera en cuenta. No era lo que quería el Gobierno y defendimos que era suficiente con ese cambio de dirección. La adscripción política y la fijación de criterios políticos en los Mossos en lugar de criterios profesionales fue lo que causó el deterioro en la actividad de los Mossos y ese cambio demostró que se podía trabajar perfectamente con ellos con una lealtad impecable también con fiscalía y judicatura y nos debe abrir los ojos sobre la importancia que tiene un mando en un cuerpo policial.  

¿Hubo referéndum?

Entiendo que no. Hay muchas cosas que se han dado por hecho en Cataluña. Es cierto que no hemos sido capaces algunos de explicar bien qué es lo que sucedió en Cataluña. Cualquier persona sensata de cualquier parte del mundo diría que no hubo referéndum. Fue una performance del independentismo muy organizada, muy bien trabajada, con un objetivo de comunicación muy claro y definido que hizo daño a la estabilidad y la imagen de este país. Pero yo sigo creyendo que hubiese sido mucho mayor ese daño si frente a ese referéndum, declarado ilegal por un tribunal, lo que hubiesen tenido enfrente hubiese sido la inactividad de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Se consiguió después algo muy importante que ha sido la reacción de la sociedad catalana callada, discreta, silenciada durante mucho tiempo, que tomó la palabra y lo hizo de una manera muy nítida y muy clara. Yo creo que eso es un valor que nos tenemos que llevar también de lo que pasó hace un año.

José Antonio Nieto
José Antonio Nieto Javier Martínez

¿Les condicionó operativamente que el presidente Rajoy garantizase que no habría colas de gente votando, urnas o papeletas? ¿Tenían ustedes otro plan y aquello les obligó a cambiar el paso?

No. Yo diría que el presidente fue coherente y leal a lo que se le planteaba desde el Ministerio del Interior, lo que pasa es que Interior era la cirugía. Si todo fallaba, tenía que participar Interior. Hubo muchos intentos de que aquello no llegase a este punto. Hubo un trabajo muy importante de la Vicepresidencia del Gobierno para tratar de alcanzar un acuerdo y evitar que se produjese de una forma pacífica y acordada, no hubo manera.

¿Se refiere a la ‘Operación diálogo’?

Se llamó ‘Óperación diálogo’. Lo absolutamente sorprendente es que un órgano de gobierno recogido en la Constitución que forma parte del Estado como es la Generalitat fuese el instrumento fundamental de ese pulso al Estado. Y eso nos provocó una alteración nuclear en todo lo que había que hacer en Cataluña.

Tres días antes del referéndum, usted acudió con el coronel Pérez de los Cobos a una Junta de Seguridad en Barcelona con Puigdemont, Forn y Trapero. Pérez de los Cobos dice que no tenía razones para dudar de la buena intención de los Mossos d’Esquadra y que fue después cuando se dio cuenta de que era una estafa. ¿Usted salió de aquella reunión con la misma sensación?

Aquella reunión fue extraña, en su forma, en la convocatoria, se desarrolló en una conversación cordial. Sólo hubo algún momento puntual más tenso dentro de la conversación, sobre todo por las intervenciones del comisario Trapero. En todo momento se nos garantizó que se cumpliría el auto judicial. ¿Teníamos dudas de que aquello se iba a cumplir como a nosotros nos gustaría? Sí. ¿Pensábamos que se iba a incumplir absolutamente? No. Nunca pensamos que iba a haber un incumplimiento masivo, es más, la misma mañana del día 1 a las 8.52 minutos recibimos un correo de los Mossos d’Esquadra en la que nos dicen “no podemos”. Ya sabíamos que no podían atender esa obligación que le impuso el juez en todos los colegios. Nos hacían un listado de los que no podían atender de ninguna forma y entendimos que aquello podía ser un mensaje positivo. Luego el discurrir de esa mañana y ese día nos demostró que no era cierto y que no había excesivo interés por parte de los Mossos d’Esquadra por evitar el referéndum.

Nos hubiese gustado tener más capacidad de dirección de la operación

¿Y si ya sabían que en esas primeras horas los Mossos no iban a ser numéricamente capaces de impedir el referéndum, por qué les cedieron la iniciativa? ¿Por qué el coordinador único, el coronel Pérez de los Cobos, no ordenó la presencia de Policía y Guardia Civil montando guardia ante los colegios?

Eso se intentó con la negociación que se hizo con el fiscal jefe del TSJ y se alcanzó un principio de acuerdo que iba en ese sentido que luego no se pudo cerrar de la misma forma cuando la juez asumió la dirección de toda la operación, el famoso auto que se publica el día 24 y que cambió esas posibilidades. Nosotros estábamos cumpliendo un mandato y nuestro margen de maniobra estaba limitado a esa dirección que se nos marcaba. ¿Nos hubiera gustado que hubiese sido diferente? Sí. Nosotros cumplimos advirtiendo cuáles eran los riesgos, que desgraciadamente se cumplieron.

¿Se arrepienten de haber confiado en los Mossos esa primera intervención?

Es que nosotros no fuimos los que confiamos en los Mossos, éramos parte de una actuación. Los fiscales o los jueces establecen cómo quieren que se haga, dan sus órdenes. A nosotros nos hubiese gustado tener más capacidad de dirección de la operación. No la conseguimos, no se nos dio.

José Antonio Nieto
José Antonio Nieto Javier Martínez

¿Pero se refiere a la jueza del TSJC?

Sí, bueno, si vemos la evolución de las instrucciones que se pusieron en marcha por la Fiscalía y las que luego se recogen en el auto, hay una diferencia.

Pero la jueza no ordenaba que fuesen los Mossos los que tuvieran que llevar la iniciativa. También hablaba de la preparación previa.

El problema es que no decía quién y por eso se produjo la Junta de Seguridad, se utilizó una frase del auto que permitía una interpretación de algo que no debería haber sido interpretable y que debería haber estado mucho mejor controlado desde el punto de vista operativo. Pero en fin, fue lo que fue. Creo que se hizo todo lo que pudimos hacer en las condiciones en las que trabajamos y en lo que dependía de Policía y Guardia Civil creo que se hizo un trabajo espléndido. Me sorprende ahora cuando oigo a algún responsable político lamentarse de esta situación.

¿A quién se refiere?    

A quienes impidieron que el 155 se aplicara antes y no a posteriori porque el 155 hubiese permitido tener la gran herramienta que era la dirección de los Mossos d’Esquadra. Y no se pudo hacer porque era matar moscas a cañonazos.

Pero fue Rajoy quien decidió esperar para tener el apoyo de PSOE y Ciudadanos.

Claro, pero es que había que elegir entre la convicción que tenía el presidente de aplicar el 155 y la importancia de que se aplicara por acuerdo del bloque constitucional. No podíamos abordar un reto como el del 1-O y encima una fractura del bloque constitucional. Se intentó ese apoyo para haberlo aplicado antes y no se consiguió y luego se demostró que era una herramienta eficaz. Ahora nos reprochan que no se hubiese hecho más duro y más tiempo. No tiene sentido lamentarnos de lo que ocurrió, pero sí describirlo con las pautas que se produjeron.

¿Ha notado falta de comprensión en su partido?

Hubo una lealtad y un compromiso de mi partido y de otros. Tanto en Ciudadanos, en PSC, mucha gente sensata de la antigua CDC… Cuando se aplica el 155 hubo mucha gente sensata que ayudó a que las cosas se pudieran corregir. Otras cosa que tendríamos que valorar si fue acertada o no y que también fue fruto de ese acuerdo era la necesidad de convocar inmediatamente elecciones sin un tiempo para estabilizar la situación en Cataluña. Yo creo que eso también era un handicap para el trabajo nuestro. Desde el punto de vista de seguridad es muy complicado hacer un cambio de registro tan importante con una fecha de caducidad tan cercana en el tiempo como eran las elecciones de diciembre. Se hizo lo que se podía hacer. Creo que en este tema la actitud de Ciudadanos y el PSOE era comprensible, no se había usado nunca, creo que se actuó de buena fe, pero creo que fue un error no aplicarlo antes del 1-O.

¿Recuerda la cifra de efectivos que se enviaron a Cataluña?

Hubo pico en el que llegamos a 6.160 y luego de una manera estable durante mucho tiempo casi 4.000 casi de manera permanente. Un trabajo que se tuvo que hacer en un tiempo récord porque esa operación que se había pensado hacía mucho tiempo no se hubiese puesto en marcha si no hubiese pasado lo que pasó los días 6 y 7 de septiembre.

Contando con los Mossos, hablamos de 20.000 efectivos para aproximadamente 2.300 colegios habilitados por la Generalitat. Desde un punto de vista numérico corresponden a muy pocos agentes por colegio. ¿No era una quimera pretender parar el referéndum?

Es la misma pregunta que si nos planteamos, por ejemplo, en una manifestación que pueda ser violenta y acuda un millón de personas frente a 1.000 agentes. Si la gente se comporta como debe, son suficientes. Si no se comporta como debe, los agentes tienen que utilizar legítimamente la fuerza como está recogido en la Constitución. Y si nos volvemos locos y hay una reacción de locura colectiva como hay en muchos sitios pues ni 20.000 ni 50.000. A eso se une una cosa y es que desde el viernes que los niños salieron de los colegios ya se dijo que se ocuparían. Tendríamos que haber tenido policías y guardias civiles en cada colegio desde el viernes haciendo turnos de 12 horas, que es una barbaridad. Tendríamos que haber tenido, según el cálculo que se hizo, 90.000 agentes. Era algo imposible.

¿Si a usted le citasen en la Audiencia Nacional para declarar contra Trapero, acudiría?

Si a mi me citase un juez para eso o cualquier otra cosa, acudiría.

¿Coincide con el relato de la jueza Lamela de que Trapero actuó como una “organización criminal”?  

La juez Lamela está defendiendo una tesis que yo comparto: desde la dirección de los Mossos se compartió el objetivo que se estaba impulsando desde la Generalitat. Un cuerpo policial sólo tiene sentido si defiende la ley independientemente de las órdenes que reciba. Creo que Trapero o la cúpula intentó aportar sensatez en un momento determinado, no tuvieron éxito y optaron por la peor solución que es ponerse de parte del Gobierno de la Generalitat, convertirse en estructura de Estado de la República catalana.

Probablemente hubo una línea equivocada en la investigación sobre las urnas 

¿Diría que Trapero es un buen policía?

No tengo conocimiento de su trayectoria como para decirlo. Yo creo que Trapero hubo un momento que tuvo que elegir entre ser un buen policía o ser parte de una estructura política y optó por lo segundo y ahí dejó de ser un buen policía.

¿Quién decidió que el CNI se encargase de interceptar las urnas?

No lo sé, pero seguramente no fuese de nadie. Yo creo que en este caso el CNI tenía alguna pista cierta a la que le dio valor sobre dónde podían estar y en el reparto de tareas con Policía y Guardia Civil esa parte se la reservó el CNI. No creo que fuese una decisión política, sino una decisión de reparto de tareas.

Se ha llegado a decir que el CNI llegó a informar de que no había urnas, que se trataba de un farol. ¿Es cierto?

No, yo es una parte en la que debo ser cauto, pero no se nos transmitió en ningún caso. El CNI hizo un trabajo muy exhaustivo, un trabajo muy complejo, que tuvo éxito en muchas partes de ese trabajo y que no lo tuvo tanto en otras. Si nos fijamos en cómo eran las urnas, qué imagen tenían, cómo llegaron, todos nos podemos hacer cargo de la complejidad de detectar esas urnas. Probablemente hubo una línea equivocada en esa investigación, nos puede pasar a cualquiera, pero creo que eso no debe cuestionar el papel y el trabajo del CNI, que ha sido y suele ser muy riguroso.

¿Qué pensó cuando vio la imagen de Piolín en el barco?

El primer problema fue conseguir esos barcos, el segundo que pudiesen tener un espacio en los puertos que nos interesaban, se consiguió en el de Barcelona y Tarragona porque son del Estado. Cuando vimos el barco y vimos la imagen de Piolín era frustrante porque nosotros teníamos una solución más fácil, pero que podía interpretarse de otra forma: teníamos la oferta de la Armada de haber usado un barco muy bien dotado con una características iguales o mejores, pero entendimos que podría malinterpretarse y la verdad que, como anécdota, no estuvo mal, para nosotros (ríe) fue un mal día cuando vimos la dichosa foto de Piolín.

¿Alguien se llevó una bronca en el Ministerio?

Bueno, es que nadie nos había comunicado que el barco venía rotulado de esa forma. No tenían tampoco por qué hacerlo. En las características técnicas que analizamos no aparecía. Fue un elemento desgraciado, pero no achacable a nadie.

Hay de momento más de 20 policías investigados por lesiones provocadas el 1-O. ¿Qué les diría como responsable de ellos si les tuviese delante?

Respeto la actuación de cualquier juez, pero creo que en este caso se está produciendo un exceso en la reacción de algún Juzgado. Creo que la actuación de los policías fue ejemplar, creo que a cada uno de los que estuvieron este país tiene que agradecerle la defensa de la unidad de España. Creo que actuaron con responsabilidad en un contexto complejo. Si damos por buenas las cifras desde el independentismo estamos hablando de más de dos millones de participantes en el 1-O. Dieron la cifra de 800 lesionados, que quedó en 4 incidentes relevantes. Me parece que hubo una actuación proporcionada, profesional y muy justa. Espero que el Ministerio cumpla con la tarea de cien por cien de apoyo de estos policías.

¿Cuál ese momento en el que piensa “ahí nos equivocamos”?

Hay muchos pequeños detalles, estábamos todos en un escenario completamente nuevo en el que teníamos que elegir constantemente entre lo malo y lo peor. Yo he dicho antes que era partidario de aplicar el 155 antes del 1-O a raíz de lo que ocurrió el 6 y el 7 de septiembre, pero esa tampoco era la buena solución, habría derivado en otros problemas que no sabemos. Ahora se ha clarificado el terreno de juego y lo que nos toca es trabajar juntos para resolverlo, no por la vía de la ruptura, no por la vía de la fuerza, pero sin caer en trampas. Todo el colectivo independentista catalán liderado por Puigdemont está dispuesto a todo.



Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba