Confirma la condena

Las claves de la sentencia de 'La Manada': la intimidación, Catalá y el papel de los medios

Los jueces admiten que tienen dudas acerca de si hubo intimidación y niegan que la presión mediática o las declaraciones del exministro influyeran en sus decisiones

Varios miembros de 'La Manada', increpados al acudir a una piscina pública de un pueblo de Sevilla
Varios miembros de 'La Manada', increpados al acudir a una piscina pública de un pueblo de Sevilla EUROPA PRESS

La sentencia de la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) que ha confirmado la condena de nueve años por abuso sexual contra los miembros de 'La Manada' aborda en profundidad varios de los debates que han rodeado el caso desde el principio. Explica su postura acerca de si hubo o no intimidación -necesaria para condenar por violación- y admite que tiene dudas al respecto. Pero también analiza elementos externos que se han dado durante el proceso como el ruido mediático procedente incluso desde el Gobierno.

1. La intimidación. Para que exista una condena por violación, es preciso que haya violencia o intimidación. El tribunal descarta lo primero como ya hizo la Audiencia Provincial, que también negó la intimidación. Este ha sido uno de los puntos más polémicos del caso al tratarse de cinco varones rodeando a una chica de 18 años en un cuarto de contadores de espacio reducido. La sentencia de este miércoles admite que tiene dudas. Según los hechos probados por la Audiencia no se aprecian -a juicio del TSJN- indicios que aclaren que existiese intimidación. Y avisa de que hay que tener en cuenta la actitud de los jóvenes sevillanos y no de la joven: “Lo relevante es el contenido de la acción intimidatoria llevada a cabo por el sujeto activo, más que la reacción de la víctima frente a aquélla”.

La Audiencia de Pamplona y el TSJN dejan la condena a los miembros de la Manada por un delito de abuso sexual con prevalimiento. “La sutil línea divisoria entre la intimidación y el prevalimiento, difícilmente perceptible, pues la víctima —en el prevalimiento— en alguna medida también se siente intimidada. Por todo ello, la Sala apela finalmente al principio ‘in dubio pro reo’”, dice la sentencia, que recurre al principio jurídico de que, en caso de duda, hay que fallar siempre a favor del acusado. En cualquier caso, la sentencia cuenta con el voto particular de dos de los cinco magistrados que componen el tribunal y que si consideran que hubo una violación. Este es el principal motivo de esperanza de la víctima y sus abogados de cara al recurso definitivo que presentarán ante el Tribunal Supremo.

2. Delito contra la intimidad. El TSJN obliga a la Audiencia Provincial a tomar una decisión sobre el delito contra la intimidad de la víctima al ser grabada con el teléfono móvil. La Fiscalía pedía por ello dos años y diez meses más de cárcel para cada uno de los acusados, pero la sentencia recurrida no entró a valorar este extremo. Alegó que para ello debe mediar la denuncia previa de la afectada, algo que no se produjo porque desconocía que había sido grabada.

La sentencia de este miércoles defiende en cambio que "el delito contra la intimidad ha estado presente en el debate del juicio oral, periciales e interrogatorios, sin que los acusados sufran indefensión alguna en ser juzgados por dicho delito, por más que estuviera solo parcialmente perfilado en el auto de procesamiento como agravante de la agresión sexual". Esto abre la puerta a que los acusados vean aumentada su pena en varios años más.

3. La joven no participó. 'La Manada' siempre alegó que en las grabaciones se podía acreditar que la víctima participó de forma activa en el sexo. Pero el TSJN también tumba este argumento: "La Sala tras examinar los vídeos se ratifica en la convicción de instancia de que de ninguna manera puede entenderse que se deduzca asentimiento alguno o participación activa de la joven en los inicuos y vejatorios actos que se muestran en las imágenes".

4. Humillación a la víctima. La sentencia contiene frases contundentes contra la actuación de los condenados, que siempre se escudaron en que la joven nunca se negó a tener sexo con ellos. "Todos los acusados sabían o debían haber comprendido la situación en que se encontraba la joven, que restringía decisivamente su autonomía para asentir con libertad", alegan los jueces del TSJN.

La sentencia insiste en que el grupo de cinco sevillanos "debían haber comprendido la dolorosa postración y humillación que imponían sobre ella. Y la ingesta del alcohol por la víctima, lejos de inducir a error sobre su consentimiento, debe concluirse que fue una circunstancia aprovechada por los acusados para consumar su intempestivo abuso con prevalimiento". 

5. Los medios de comunicación no afectan. Los cinco jueces que componen el tribunal que ha estudiado los recursos, dedican buena parte de las 104 hojas de la sentencia a contestar los argumentos de todas la partes. Los abogados de 'La Manada' alegaron que las pruebas y los jueces que condenaron en primera instancia estaban condicionados por el juicio mediático paralelo. La sentencia no sólo no aprecia este argumento, sino que defiende los anhelos de justicia de la población.

“No se puede presuponer, como hacen las defensas, que la información periodística haya sido sesgada o manipuladora de la opinión pública, sino parte esencial de un debate social, que manifiesta los anhelos de justicia de la población”, dice la sentencia de la Sala de lo Penal del TSJN. Añade que además los condenados también han participado de los medios de comunicación: “En cuanto al alegado tratamiento adverso por los medios, es patente que los procesados han podido también intervenir en el debate social y hacer declaraciones exculpatorias”.

6. El ministro Catalá. El exresponsable de Justicia, Rafael Catalá, reaccionó a la condena de nueve años por abuso sexual con prevalimiento cargando contra el juez Ricardo González de la Audiencia Provincial. Este es el magistrado que emitió un voto particular calificando de “jolgorio” lo que sus otros dos compañeros de tribunal consideraron un delito sexual. Catalá dijo de él que tenía un "problema singular". Los abogados también alegaron estos hechos para denunciar la presión sobre la Justicia ejercida en este caso por el poder político. Sin embargo la sentencia conocida este miércoles tampoco les da la razón en este caso. “No es verosímil que hayan afectado a la independencia del tribunal de instancia”, zanja.



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