España

Una ama de casa, dos médicos, un comercial... los blanqueadores 'involuntarios' de la Púnica

La trama Púnica se sirvió de los reintegros de dinero de españoles que tenían cuentas corrientes en Suiza para 'blanquear' dinero 'negro' cobrado por la venta de viviendas, según desvela el testimonio ante el juez de varias personas cuyas cuentas fueron presuntamente utilizadas para tal fin.

El juez Eloy Velasco, instructor del 'Caso Púnica'
El juez Eloy Velasco, instructor del 'Caso Púnica' EFE.

María Mercedes Gortázar Ybarra, ama de casa, José Amadeo Semper Asensi, médico traumatólogo, Tristán Domecq de la Maza, comercial, y Juan Carlos Palomino, cirujano oftalmológico, son cuatro de las personas que han declarado como imputados en el ‘caso Púnica’ acusadas de haber colaborado en el ‘blanqueo’ de importantes cantidades de dinero de la trama. Según se desprende de su testimonio ante el juez, todos fueron utilizados, presuntamente sin su conocimiento, para sacar de España el dinero 'negro' obtenido en la venta de viviendas y colocarlo en Suiza.

Los cuatro tienen en común que en un momento dado abrieron una cuenta corriente en el país helvético a través de distintos intermediarios y que pasado un tiempo quisieron recuperar su inversión. Era en este momento cuando la trama ponía en marcha un mecanismo de compensación que consistía en que el dinero que estas personas querían reintegrar era aportado sin su conocimiento por David Marjaliza. Según el testimonio de éste ante el juez, todo este dinero procedía de la venta de viviendas, una parte de las cuales se realizaba en 'negro', en ningún caso del cobro de comisiones. A cambio de ese dinero que él entregaba en efectivo en España recibía una transferencia desde las cuentas de dichas personas en Suiza a otras en el país helvético a nombre del propio Marjaliza o de alguna de sus empresas. De esta manera, se ‘blanqueaba’ el dinero 'negro' y se situaba al mismo tiempo fuera de nuestro país sin necesidad de sacarlo físicamente de él.

Todo este dinero procedía de la venta de viviendas, una parte de las cuales se realizaba en 'negro', en ningún caso del cobro de comisiones

En el caso de María Mercedes Gorzázar, hija del fallecido octavo Conde de Superunda, Manuel de Gortázar y Landecho, el juez Eloy Velasco tiene documentada una transferencia de 100.000 euros fechada el 16 de septiembre de 2008 desde su cuenta en el UBS de Ginebra a otra abierta en la misma entidad a nombre de la compañía costarricense Droz & Co, una de las empresas ‘pantalla’ utilizadas por Marjaliza. La imputada manifestó al magistrado en la declaración que prestó el pasado 3 de febrero que el dinero se lo entregó en efectivo en Madrid la persona que le gestionaba su cuenta suiza, George De Preux, gestor de la firma Probus, que ella pensó que era un reintegro de su cuenta y que nunca ordenó transferencia alguna a favor de la mencionada compañía, si bien reconoció haber firmado en varias ocasiones papeles en blanco.

El caso de José Amadeo Semper Asensi, que declaró también el pasado 3 de febrero, es similar. En su caso, tenía una cuenta en el Credit Suisse abierta por mediación del gestor en Ginebra Javier Martín y la operación, también por importe de 100.000 euros, tuvo lugar el 29 de octubre de 2010 a favor igualmente de Droz & Co. Según su declaración, él pidió el reintegro de 100.000 euros, que su asesor bancario le entregó en efectivo en Madrid, pero tampoco ordenó ninguna transferencia a cuenta alguna.

En el caso de Tristán Domecq de la Maza, el dinero que colocó en Suiza procedía de la venta de un inmueble en la calle Arenal de Madrid. Como en los dos casos anteriores, colocó el dinero en un banco suizo, en su caso BNP Paribas, por mediación de Michael Trevor Langdon, y posteriormente fue reintegrando el dinero a España según lo iba necesitando. El dinero que él recibía de la ‘trama Púnica’ sin conocerlo era compensado con transferencias desde sus cuentas a otras de Marjaliza o alguna de sus sociedades en el extranjero, en este caso la costarricense Sheraton Trading. En su caso se realizaron cinco entre 2006 y 2008 por un importe total de 407.000 euros.

En el caso de Juan Carlos Palomino, cirujano oftalmólogo español, la trama realizó una operación de 100.000 euros que, al igual que en los casos de Inés de Borbón o María Mercedes Gortázar, se efectuó en forma de transferencia a la cuenta que en el banco UBS tenía abierta la sociedad costarricense Droz & Co. Este declarante reconoció que poseía un depósito en el banco Lombard Odier, con sede en Ginebra, y que su enlace con la entidad era también Javier Martín, al que entregó entre 180.000 y 200.000 euros entre “6 u 8 ocasiones” para que los ingresara en el país helvético.

Durante su conversación con el juez Velasco, detalla que mantuvo una conversación con el colaborador de Granados y Marjaliza tras ser llamado a declarar en la Audiencia Nacional, en la que Martín le animó a que testificara en su contra: “No te preocupes y todo lo que tengas que decir, dilo, porque yo soy el culpable”, le manifestó, según su testimonio.


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