A UN PASO DEL BANQUILLO

El 'nietísimo' de Franco se enfrenta a una petición de 6 años de cárcel por embestir a una patrulla de la Guardia Civil

La Fiscalía y la acusación ejercida por un agente acusan a Francis Franco Martínez Bordiú de un delito a atentado a la autoridad, otro contra la seguridad vial y una falta de lesiones por el grave incidente de tráfico ocurrido en abril de 2012 en un paraje de la provincia de Teruel. El nieto mayor del dictador niega los hechos y asegura que aquel día estaba en Madrid. Sin embargo, varios testimonios y la 'geolocalización' de su teléfono móvil lo delatan.

Imagen de archivo de Francisco Franco Martínez Bordiú, 'Francis'.
Imagen de archivo de Francisco Franco Martínez Bordiú, 'Francis'. GTRES

Seis años y un día de cárcel. Esa la petición de pena que han realizado tanto la Fiscalía como una acusación para Francisco Franco Martínez Bordiú, Francis, el nieto mayor del dictador, por un grave incidente de tráfico ocurrido en abril de 2012 en la provincia de Teruel y que terminó con un vehículo patrulla de la Guardia Civil arrollado por el todoterreno que supuestamente conducía el polémico personaje. En el suceso, un agente resultó lesionado. En las conclusiones presentados ahora por ambas partes, una vez que el titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Calamocha, Pedro Santiago Gimeno, decidiera el pasado mayo dar por finalizado el sumario e iniciar los trámites procesales para la celebración del juicio, consideran al polémico personaje como presunto autor de un delito de atentado contra la autoridad, otro contra la seguridad vial y una falta de lesiones, según los escritos a los que ha tenido acceso Vozpópuli.

La Fiscalía también reclama para Francis Franco una multa de 25.600 euros, tres años sin permiso de conducir y los 2.720 euros que costó reparar el coche de la Guardia Civil

El ministerio público pide, además, que Francis Franco sea condenado a multas que suman 25.600 euros y a que se le retire el carnet de conducir por un periodo de tres años. La acusación particular, que representa al agente de la patrulla de la Guardia Civil que resultó lesionado en aquel incidente, reduce la sanción económica a 17.100 euros, pero eleva la petición de suspensión del permiso de circulación a los seis años. Ambos piden una indemnización civil de 1.500 euros para este integrante del Instituto armado que se vio obligado a estar 30 días de baja a causa de la cervialgia y la contractura paracervical que sufrió el incidente. La Fiscalía también reclama que el familiar del dictador indemnice al Estado con 2.720 euros por los daños que presuntamente provocó en su huida en el vehículo de la Guardia Civil. 

Junto a Francis Franco, se sentará en el banquillo de los acusados su empleado de origen rumano Nicolae Silviu Rosca, que ocupaba el asiento del copiloto y para el que la Fiscalía reclama una condena de dos años de cárcel, mientras que la acusación en nombre del agente la eleva a cuatro años y un día. En su escrito de conclusiones, esta última también destaca que el nieto mayor del dictador y su acompañante "con evidente ánimo de ocultación y para dificultar la investigación de los hechos" intentaron responsabilidad del suceso a su segundo trabajador extranjero, quien ahora se ha comprobado que aquella noche de 2012 "se encontraba residiendo en Rumanía".

30 kilómetros de persecución

Los hechos investigados se remontan a las primeras horas de la madrugada del 30 de abril de aquel año, cuando una patrulla de Tráfico del Instituto armado divisó un Toyota Hilux pick-up con dos personas en su interior que circulaba sin luces a la altura del kilómetro 210 de la carretera N-234. Cuando los agentes le dieron el alto para advertirle de la infracción, el conductor emprendió la huida a gran velocidad, según se recogía en las diligencias instruidas por la Guardia Civil entonces. En las mismas se destacaba que en su fuga, el vehículo se saltó varias señales de stop e, incluso, realizó un temerario cambio de sentido para intentar escapar por un pista rural. Tras cerca de 30 kilómetros de persecución, los agentes consiguieron dar alcance al todoterreno cerca de la localidad turolense de Collados, en un cruce en el que éste se había visto obligado a detenerse.

Las diligencias de la Guardia Civil destacan que el todoterreno del nieto del dictador arrolló al vehículo patrulla que les cerraba el paso "con la intención de volcarlo"

Siempre el relato de los hechos que sostienen el juez y la Fiscalía, los guardias civiles observaron entonces que el copiloto tenía en sus manos la funda de una escopeta de caza. Por ello, uno de los dos agentes descendió del coche patrulla y, pistola en mano, solicitó a los desconocidos que soltaran el arma y descendieran del todoterreno. En ese momento, según se recoge en los escritos, el coche sospechoso dio marcha atrás y embistió el vehículo policial que le cerraba el paso "con la intención de volcarnos", según recogieron en su día los agentes en las diligencias. Tras desplazarlo una quincena de metros, emprendió la huida campo a través. La Guardia Civil localizó cinco horas después el vehículo en una pequeña localidad cercana, Bea, pero sin rastro de sus ocupantes.

Identificado, pero no a 100%

Francis Franco siempre ha negado haber estado aquella noche al volante del vehículo y ha presentado en el juzgado varios testigos que aseguraron que aquel día estaba en Madrid. Sin embargo, los dos agentes que fueron arrollados creyeron reconocer al 'nietísimo' como la persona que estaba al volante. Uno de ellos, el que descendió del coche patrulla, aseguró al juez que tras el incidente consultó en Internet imágenes del familiar del dictador y reafirmó su convicción de que era él la persona que había visto, aunque no pudo asegurarlo al 100%. El otro agente, que permaneció en el interior del coche patrulla, señaló en su declaración que vio a través del retrovisor al hombre que estaba al volante, aunque de espaldas. A pesar de ello, también tuvo la impresión de que podía ser el 'nietísimo' por el aspecto de la coronilla. Ambos agentes declararon que ese día llegaron a comentar entre ellos el parecido entre el hombre del vehículo que los había embestido y el nieto del dictador.

Tanto el juez instructor, como la Fiscalía y la acusación consideran que seis pruebas incriminan a Francis Franco, entre ellas la geolocalización del móvil que usaba

El testimonio del primero de los agentes es, de hecho, una de las seis pruebas que el juez de Calamocha esgrimió en el auto de mayo por el que decidió iniciar los trámite para enviar a juicio de Francis Franco. Junto al mismo, el instructor ha tenido en cuenta el testimonio de Iván L.C., la persona que, aunque luego se retractó, reconoció ante la Guardia Civil haber recogido con su vehículo aquella noche a Francis Franco y al trabajador rumano en Bea, la localidad donde fue localizado el todoterreno. También destacan el tráfico de llamadas y posicionamiento del teléfono que, aunque a nombre de una empresa, era el utilizado habitualmente por el 'nietísimo' y que sitúa al mismo en el lugar y las horas en que sucedieron los hechos. Las otros tres indicios que en opinión del juez, la Fiscalía y la acusación le incriminan son las contradicciones del ciudadano rumano que iba de copiloto y las declaraciones de otros dos trabajadores de la finca que echan por tierra las coartadas esgrimidas por el familiar del dictador. En unos meses, tres magistrados de la Audiencia Provincial de Teruel tendrán que juzgar a Francis Franco y a su empleado de dos delitos y una falta con una petición de pena de la Fiscalía y la acusación de 6 años y un día de cárcel.

OTROS INCIDENTES DEL PASADO

No es la primera vez que el nombre de Francis Franco, el miembro más polémico de la familia del dictador, aparece relacionado con incidentes que acaban en un juzgado. Así, en junio de 2009 fue detenido tras protagonizar un altercado en la estación del AVE de Zaragoza al intentar subir al tren cuando el acceso ya estaba cerrado para los viajeros. Del posterior juicio de faltas, sin embargo, salió absuelto ya que la azafata que le acusaba de haberla increpado no se presentó a la vista. Meses después se conoció que varios juzgados de Madrid lo investigaban por la supuesta comisión de delitos fiscales ya que supuestamente no había pagado ni el IVA ni el impuesto de sociedades en la venta de varios inmuebles de la capital. Años antes, ya había sido juzgado acusado de cazar en una reserva natural. Su hermano menor Jaime fue condenado en marzo de 2009 a un año de prisión por maltratar y amenazar a su novia.

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