Terrorismo

El yihadista español de Filipinas, vinculado al expreso de Guantánamo de 'Salvados'

Labidi Adib, acusado de integrar una facción filipina de Daesh, vivía en Madrid en casa de la familia de Lahcen Ikasrrien, preso desde 2014 por captar en los alrededores de la M-30

Lahcen Ikasrrien en el programa 'Salvados' años antes de su último arresto
Lahcen Ikasrrien en el programa 'Salvados' años antes de su último arresto La Sexta

Abdelhakim Labidi Adib, de 20 años de edad, fue detenido el lunes en Filipinas subido a un coche cargado de explosivos. Cuando las autoridades locales procedieron a identificarle encontraron un pasaporte español según el cual llevaba en el país asiático desde octubre. Fuentes de la lucha antiterrorista informan a Vozpópuli que este joven está vinculado al terrorista Lahcen Ikasrrien, expreso de Guantánamo y actualmente cumpliendo condena en España por liderar la Brigada Al Andalus. Él y su grupo actuaban en los alrededores de la mezquita madrileña de la M-30 y captaban gente para enviar combatientes a zonas de conflicto.

En 2011, años antes de ser detenido en el marco de la operación Gala de la Policía Nacional, Ikasrrien salió en el programa de La Sexta de Salvados presentado por Jordi Évole donde relató su experiencia en Guantánamo y defendió el régimen de los talibán en Afganistán. Las fuentes consultadas precisan que el nombre de Labido Adib figura como residente en la misma casa en la que actualmente sigue viviendo la familia del líder terrorista, concretamente su mujer y varios hijos menores de edad.

El ahora detenido en Filipinas figura empadronado, al menos hasta 2017, en esa dirección, ubicada en el barrio madrileño de Pueblo Nuevo, muy cerca del anterior domicilio de la familia en la calle Buen Gobernador, 9. Nacido hace 50 años en Alhucemas (Marruecos), Ikasrrien fue detenido en 2001 por EEUU en Afganistán, donde fue recluido en la cárcel local de Mazar-i-Sharif.

Vinculado a la célula de 'Abu Dahdah'

Acusado de integrar Al Qaeda, fue trasladado a la cárcel americana de Guantánamo. En el polémico penal permaneció hasta el año 2005, cuando fue extraditado a petición de la Audiencia Nacional. Se le vinculaba con Abu Dahdah, jefe de la célula de Al Qaeda desarticulada en España después del 11-S. Estuvo en prisión provisional en una cárcel española hasta que a mediados de 2006 obtuvo la libertad provisional. Meses después fue absuelto en contra del criterio de la Fiscalía, que pedía para él ocho años de prisión por su integración en la organización liderada por Osama Ben Laden.

Al recuperar la libertad acudió a medios de comunicación y foros donde mostraba su desprecio por EE.UU y España, a la que acusaba de haber actuado al servicio de la administración Bush. Se hizo especialmente conocido entre la comunidad magrebí, según la documentación que obra en poder de los investigadores. Así hasta que fue arrestado de nuevo en 2014, poco después de tener otro hijo en el Hospital Gregorio Marañón. Desde 2011 lideraba la Brigada Al Andalus por lo que fue condenado a otros once años y medio de prisión en 2016.  

Ahora el joven Ladibi, acogido en su casa hasta hace poco, parece haber seguido los mismos pasos de Ikasrrien en la yihad mundial. Se le acusa de integrar el grupo Abu Sayyaf, facción filipina del Estado Islámico desde que jurase la baya (declaración de fidelidad) a la organización liderada por Abu Bakr Al Baghdadi. Expertos antiterroristas consultados por este diario advierten de que Filipinas se está convirtiendo en uno de los principales focos del yihadismo mundial y destino de muchos combatientes extranjeros tras las derrotas de Estado Islámico en Irak y Siria.

Investigan un ataque a la Fiscalía de Menores

Labidi alegó estar de vacaciones, pero fue arrestado tras un control de carretera en la isla de Basilan, considerado un bastión de los terroristas, un lugar poco turístico. En el coche portaba dos granadas de mano, dos dispositivos de detonación, materiales para fabricar explosivos caseros y un cargador de rifle M-16. Las autoridades locales creen que iba con otra persona buscada por la policía filipina también por sus vínculos con el yihadismo y que logró darse a la fuga.

Los expertos españoles en la lucha contra el terrorismo desconocían la presencia de este joven en Filipinas. Tras su arresto, han revisado sus archivos e investigan si participó hace tres años en un acto vandálico contra la sede de la Fiscalía de Menores en Madrid. Lanzaron un artefacto casero rudimentario consistente en botellas con bolas de aluminio. Por aquel suceso fueron arrestados cuatro jóvenes, dos de ellos eran hermanos y tenían un apellido tristemente conocido por los servicios de información: Almallah Dabas. Mouhannad Almallah Dabas, familiar suyo, fue juzgado y absuelto por los atentados del 11-M. Se considera que falleció hace tres años en Siria.

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