España

Las 15 fincas que compiten con La Garganta, del duque de Westminster, por ser el mejor latifundio nacional

Ciudad Real y Toledo concentran la mayoría de ellas y la caza es la actividad principal.     

La caza es la actividad predominante en las grandes fincas.
La caza es la actividad predominante en las grandes fincas. EP

Gerald Cavendish Grosvenor, duque de Westminster, uno de los hombres más ricos del mundo, deja a su muerte una fortuna valorada en 10.000 millones de euros que heredará su hijo Hugh Grosvenor, de 25 años. Figuran entre esos bienes el disfrute de la finca La Garganta, el último latifundio español, como informó Vozpópuli. La finca tiene una extensión de 15.000 hectáreas, equivalente a una vez y media la ciudad de Barcelona y está localizada entre Ciudad Real y Córdoba.

Las cacerías organizadas en sus terrenos (jabalíes, ciervos, perdices, aves rapaces) han concentrado a la flor y nata de la realeza y las altas finanzas internacionales (el príncipe de Gales, los príncipes Guillermo y Enrique o la familia real de Mónaco). Precisamente en una cacería en estos terrenos se conocieron el Rey Juan CarlosCorinna zu Sayn-Wittgenstein. El duque de Westminster suscribió un contrato de arrendamiento de estas tierras en 2001. Su validez expira en 2021. Pero realmente no está clara la propiedad de la finca. En la zona hay palacios, helipuerto, iglesia, escuela y hospital de primeros auxilios.

El Castaño fue la finca de recreo del banquero Emilio Botín

Cerca de La Garganta se encuentra El Castaño, con más de 4.600 hectáreas de terreno, entre las localidades de Piedrabuena y Luciana. Esta finca era un lugar habitual de descanso del fallecido banquero Emilio Botín, que se llegó incluso a construir un pequeño aeródromo. En la actualidad pertenece a Francisco Javier Botín. Los terrenos disponen de una casa principal y doce residencias más. La finca colindante, Santa María, de 3.000 hectáreas, tiene como propietaria a su hermana Ana Patricia Botín, presidenta del Banco de Santander. En vida del padre las dos fincas estaban unidas.

Castilla-La Mancha es un paraíso cinegético. Aquí se concentran la mayoría de las fincas de las grandes fortunas, especialmente en Toledo y Ciudad Real, en la denominada “milla de oro” del sector. En torno a los 600 millones de euros al año es la cifra que mueve la caza.

El empresario Juan Abelló posee tres fincas próximas a Los Yébenes, en Toledo. Sus nombres son Las Navas, Los Robledillos y Torneros. También es propietario de otra más en la provincia de Ciudad Real, El Lobillo, donde pasa más tiempo. Se le tiene por uno de los mejores cazadores del país y ha compartido su afición con Don Juan Carlos.

En Retuerta de Bullaque (Ciudad Real), Juan Miguel Villar Mir compró al ex banquero Mario Conde la finca de La Salceda, de 2.800 hectáreas. Corría el año 2004. En la misma localidad, Villar Mir posee La Dehesa del Carrizal, dedicada al vino.

También en Retuerta de Bullaque se encuentra La Toledana, de 2.000 hectáreas, propiedad de Pedro de Borbón-Dos Sicilias, duque de Calabria. Estos terrenos pertenecieron antiguamente a la empresa Mahou y son explotados para la agricultura y la caza. Por estos parajes han desfilados grandes cazadores como Ernesto de Hannover, el torero Marcial Lalanda o Don Juan Carlos de Borbón.

Ciudad Real y Toledo concentran la "milla de oro" de fincas cinegéticas

El centro de esta “milla de oro” es Retuerta de Bullaque. También Alfonso Cortina, expresidente de Repsol, tiene aquí una extensa finca de caza, Vallegarcía, que da para elaborar el vino del mismo nombre. Muy cerca su hermano Alberto Cortina posee Las Cuevas, en Navas de Estena, finca con una mitad dentro del Parque Nacional de Cabañeros.

La Romera, también en Ciudad Real, es propiedad de Helena Revoredo, viuda de Herberto Gut y presidenta de Prosegur. En esta finca, cercana a la pedanía de El Villar, al sur de Puertollano, se han congregado las más destacadas personalidades políticas y económicas.

Las dehesas de Extremadura se han convertido en los últimos tiempos en objetivo de las grandes fortunas del Golfo Pérsico. Jeques y empresarios árabes han puesto su punto de mira en esta comunidad. Mansour Al Nahyan (dueño del Manchester City, hermano del emir de Abu Dabi y casado con la hija del emir de Dubái), adquirió el pasado año la finca Los quintos de San Martín. Se trata de 8.000 hectáreas con un valor de 55 millones de euros. Al Nahyan preside el fondo Ipic, que controla el 100% de la petrolera Cepsa.

Situada en la localidad pacense de Valencia de las Torres, la finca ha sido testigo de monterías donde han participado el Rey emérito y la familia Botín. Pertenecía a la familia Mora-Figueroa, antiguos propietarios de la bodega Domecq.

Mohammed ben Rachid Al Maktoum, emir de Dubái, ha adquirido en la provincia de Badajoz tres fincas, una de 1.000 hectáreas en Llerena, otra de 400 hectáreas próxima a Alburquerque, y la más reciente en Olivenza.

Valdeolivas es una finca mítica en el imaginario español. Eran los dominios en la provincia de Ávila de Jesús Gil, presidente del Atlético de Madrid que llegó a ser alcalde de Marbella. Y allí vivía Imperioso, su célebre caballo. La finca, de 1.000 hectáreas, es ahora propiedad de sus hijos. Allí se dedican a la ganadería taurina y caballar, crían muflones, venados y jabalíes para los dos cotos de caza que poseen.

Últimas noticias

Recibe cada mañana nuestra selección informativa

Acepto la política de privacidad


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba