Creó su agencia de noticias

Daesh acusa la muerte de su propagandista, el 'Goebbels' sirio que desertó del bando rival

El grupo terrorista sufre un retroceso en su actividad de comunicación un año después del bombardeo que acabó con Baraa Kadek, un ex colaborador de los grupos de oposición a Al Ashad 

El creador de la agencia Amaq cuando colaboraba con los rivales de Estado Islámico
El creador de la agencia Amaq cuando colaboraba con los rivales de Estado Islámico Ayn Almadina

La coalición internacional liderada por Estados Unidos lanzó el 25 de mayo del año pasado un bombardeo selectivo sobre una vivienda de la localidad de Al-Mayadin, en la provincia siria de Deir Al-Zor. En su interior se encontraba un personaje poco conocido, pero clave en la efectiva estrategia de comunicación de Estado Islámico que sirvió al grupo terrorista para captar a miles de simpatizantes por todo el mundo. Su nombre era Baraa Kadek y la muerte de este individuo supuso un duro revés para las aspiraciones terroristas.

Al retroceso militar de DAESH se une el drástico descenso de su actividad propagandística. Hace meses que no se edita su principal revista, Rumiya, y el acceso a sus informaciones resulta cada vez más complicado. Su presencia en las redes también ha descendido así como los vídeos de extrema crueldad que difundían sus principales productoras Al Furqam o Al Hayat. Las fuentes consultadas por Vozpópuli achacan este descenso en buena medida a la desaparición de este ciudadano sirio.

Kadek comenzó enrolado en los grupos de oposición al régimen de Bashar Al Assad, pero acabó en las filas de Estado Islámico. La publicación siria Ayn Almadina, impulsada por periodistas locales de Deir Al-Zor, le dedicó un reportaje en el que cuenta su conversión e incluye fotografías en las que se le ve junto a otros compañeros con una bandera del Ejército Libre de Siria sobre los hombros. En torno a ese movimiento se unieron diversos grupos de oposición en el marco de las primaveras árabes. Kadek, también conocido como Rayyan Mishaal, procede de una familia conservadora de la ciudad de Al-Bab, en el Rif de Alepo.

Otra imagen del propagandista de Daesh en un periódico sirio
Otra imagen del propagandista de Daesh en un periódico sirio Ayn Almadina

Inicios en el bando insurgente

Eran siete hermanos y él nació en Arabia Saudí donde trabajaba su padre como maestro. Al volver a Siria, se matriculó en la Facultad de Literatura de la Universidad de Alepo y se graduó en el Departamento de Literatura Inglesa. Su primer trabajo fue como profesor de un instituto de idiomas en el distrito Al-Furqan de Alepo. Al iniciarse la revolución contra Al Assad, Kadek comenzó a ayudar a los insurgentes mediante la creación de cuentas falsas de Facebook como la llamada “La gran revolución de Alepo”. Difundían informaciones contrarias al régimen alauita.  

Según Ayn Almadina, quienes colaboraron con él en aquellos años le describen como una persona silenciosa, siempre serio y con fuertes convicciones. Su lugar no estaba en el campo de batalla, sino en la retaguardia, concretamente en el ámbito de la comunicación y la propaganda donde era más útil, como cuando consiguió imágenes de los presuntos abusos cometidos por las milicias armadas de Al Assad contra la gente que salía a manifestarse. Conocidos como los Shabeeha, son un grupo paramilitar compuesto en su mayoría por alauitas y afín al partido Baaz y al gobierno.

Fue a los tres años del inicio de la guerra en Siria cuando Kadek decidió cambiar de bando, en plena batalla entre los insurgentes y Daesh por el control de Alepo en 2014. En ese momento, pese a la oposición de su familia, se mudó a la ciudad de Al-Bab, recién conquistada por Daesh. A partir de ahí cortó de raíz con su vida anterior. Tan sólo mantuvo contacto con algunos excompañeros a los que también acabó captando.

Sin perfil islamista

“Él entra en Daesh no porque tenga el perfil de un islamista radical, sino porque lo ve la manera más eficaz de luchar contra Al Assad, lo que demuestra que Daesh es el grupo islamista menos islamista. Además lo hace porque Daesh le da mucho dinero, medios y empoderamiento profesional”, afirma Javier Lesaca, investigador y autor del libro ‘Armas de seducción masiva’, donde analiza todo el entramado propagandístico del grupo liderado por Abu Bakar Al Bagdadi. A su juicio, la figura de Kadek representa el ejemplo perfecto “para entender por qué Daesh ha sido tan exitoso: no sólo ha atraído a personas con marcado sentimiento islamista, sino que atrajo a individuos que llegaban de otras áreas”.

Según Ayn Almadina, uno de los primeros encargos que le encomendó Daesh fue hacer propaganda encubierta de sus actividades a cambio de 10.000 dólares. “Él plantea la necesidad de crear una herramienta de comunicación que no sea interpretada como propaganda -explica Lesaca-. Es consciente de que es eficaz en audiencias muy convencidas, pero no para otras que se ponen en alerta. Crea una agencia de comunicación transmedia que se podía descargar en teléfonos Android y que genera fotos, notas de prensa y vídeos en bruto. Tenía una imagen corporativa desvinculada de las redes de comunicación de Daesh hasta el punto que nunca reconoció esa agencia como propia”.

De ahí su creación más importante, la agencia de noticias Amaq, aún activa aunque cada vez de más difícil acceso por la persecución policial. Es casi el único órgano de comunicación que mantiene junto a un boletín semanal de fácil elaboración llamado Naba. A finales del pasado mes de abril la Guardia Civil lideró una operación internacional contra Amaq en la que lograron desarticular numerosos servidores repartidos por todo el mundo.   

Un descenso de entre el 50% y el 70%

"Fue uno de los personaje clave, sino el que más, por el nivel de interlocución que tenía con los líderes. Interactuaba con los máximos dirigentes incluso con Abu Muhammad al-Adnani (el portavoz oficial de Estado Islámico y mano derecha de Al Bgadadi hasta su muerte en agosto de 2016 en Alepo)”, narra Javier Lesaca, quien confirma que tras el fallecimiento de Kadek, la actividad de comunicación de Daesh "ha descendido entre un 50 y un 70 por ciento".  

“Cuando la gente pregunta quién está detrás de los vídeos de Estado Islámico, es gente como esta; jóvenes que han estudiado en la universidad y que ven las mismas películas que nosotros y usan las nuevas tecnologías como nosotros”, dice este experto. El éxito de Amaq es que era la única fuente sobre el terreno controlado por Estado Islámico donde tardó mucho en poder entrar un periodista. Todavía hoy difunde imágenes en bruto para que las usen medios de todo el mundo. En el fondo, esas imágenes siempre dan una imagen positiva de la vida en el autoproclamado califato del que ya apenas algunos pequeños enclaves aislados.   

Seis días después del bombardeo que acabó con la vida de este 'Goebbels' yihadista, su hermano menor, Hadifa, anunció en su Facebook la noticia. Kadek se había desplazado poco tiempo antes desde Raqqa (la capital del califato) al lugar de su muerte por orden de sus jefes. Su hija también murió en el bombardeo y su mujer resultó herida. “Sabían quien era. Fueron a por él”, no duda Lesaca.

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