España

Condenan a 18 años y 9 meses de prisión a un exentrenador por abusar de una jugadora

Además de la pena de prisión, el Tribunal le ha impuesto la prohibición durante 20 años de aproximarse a la jugadora y durante un año a otra a la que le mostró un vídeo de contenido sexual

Un agente y un vehículo de la Policía Nacional
Un agente y un vehículo de la Policía Nacional JDIGES

La Sección Quinta de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, ha condenado a J.G.F., exentrenador de un equipo de fútbol femenino de Mos (Pontevedra) a una pena de 18 años, nueve meses y dos días de prisión como autor de un delito continuado de abusos sexuales con acceso carnal a menor de 16 años y otro continuado de elaboración de pornografía infantil sobre menor de 16 años.

De acuerdo con la sentencia, los magistrados entienden acreditado que a finales de enero de 2016, cuando el procesado tenía 37 años empezó a mantener relaciones sexuales consentidas con una de las menores que jugaba en su equipo, que en aquel momento tenía 14 años y llegó a enviarle en numerosas ocasiones fotografías y vídeos de ella desnuda y en actitud sexual.

Por ello, la Sala ha considerado que este hombre, que es reincidente, es también culpable de un delito de exhibición de material pornográfico entre menores de edad, si bien le ha absuelto de un segundo delito de abuso sexual sobre otra menor de 16 años.

A más de 500 metros de eventos para menores

Como consecuencia, además de la pena de prisión, el Tribunal le ha impuesto la prohibición durante 20 años de aproximarse a la jugadora y durante un año a otra a la que le mostró un vídeo de contenido sexual. Igualmente, le ha condenado a siete años de libertad vigilada una vez que salga de prisión.

A mayores, se le prohíbe acercarse a menos de 500 metros o acudir a eventos destinados a menores de edad, participar en actividades en las que intervengan menores, dedicarse a profesiones u oficios con contacto regular y directo con menores (por un tiempo superior en cinco años al de la duración de la pena de prisión impuesta) y deberá someterse a un programa de educación sexual.



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