El movimiento de los pensionistas en el País Vasco muestra síntomas de debilidad. Después de un año de protestas, Josele Pereda, una de sus cabezas más visibles, ha tomado la decisión de abandonar el colectivo. Así lo declaró este lunes frente a unos 1.500 asistentes durante una de las concentraciones semanales que los jubilados convocan ante el Ayuntamiento de Bilbao desde hace un año para reclamar pensiones dignas.

Pereda ha justificado su decisión por varias razones. Por un lado, considera que los objetivos que marcaron el inicio del movimiento se han cumplido, tras conseguir tumbar la subida de las pensiones del 0,25% que aplicó el Ejecutivo de Mariano Rajoy en enero de 2018. Ahora, con el cambio de Gobierno, está en marcha un proyecto de Presupuestos generales del Estado que establece un salario mínimo de 900 euros y mejora las pensiones.

"Si llegasen [los partidos de derecha] al Gobierno y quisieran dar marcha atrás, nos tendrían nuevamente aquí otro año y lo que haga falta. Pero en este momento creo que esto se ha terminado", concluyó Pereda antes de abanonar la concentración junto a un grupo de pensionistas. Uno de sus acompañantes agregó en ese acto el otro motivo que ha motivado la decisión de Pereda, al afirmar que el movimiento ha terminado "politizado".

"Es de locos que queramos una pensión mínima de 1.080 euros"

En declaraciones a El Correo, Pereda señala que los pensionistas no deben "hacerle la campaña a nadie", en referencia a la presencia en las asambleas de personas directamente relaciones con Podemos y EH Bildu que buscan capitalizar las protestas.

Por otro lado, Pereda admite que "es de locos que queramos una pensión mínima de 1.080 euros", la principal reinvidicación de los pensionistas en este momento.

Las protestas seguirán

Aun así, los jubilados vascos seguirán con su protesta semanal, tal y como confirmaron en el mismo acto otros portavoces destacados como Jon Fano o Andrés uña. Faco ha "reconocido" el papel desempeñado por Josele Pereda, pero considera que los pensionistas están "muy lejos" todavía de lograr sus objetivos planteados desde el principio. En este línea, anunció la convocatoria de una "movilización general" de pensionistas de toda España para el próximo mes de mayo.