La Cámara de Barcelona ha pedido test para todos los trabajadores antes de que los sectores económicos no esenciales vuelvan a activarse, para evitar que haya un rebrote de coronavirus, después de un parón de dos semanas estas actividades para contenerlo.

En rueda de prensa telemática, el presidente de la Cámara, Joan Canadell, ha defendido que se tendría que testar, tanto para ver si un empleado está contagiado de Covid-19 como si lo ha pasado ya, lo que serviría para detectar "de forma masiva" quién puede volver a trabajar y quién no.

"Sin estos dos test no se debería poder empezar la actividad", ha subrayado Canadell, y ha expuesto que lleva reclamando al Gobierno desde hace días que llegarán test y equipos de protección individual (EPI) a las empresas, para cuando se levanten las medidas de contención.

Test y EPI

Ha criticado que actualmente hay "muy pocos o insuficientes" test y EPI con ese destino, y ha defendido que, si el Estado decide el retorno de las actividades no esenciales y levantar el confinamiento, lo tiene que hacer con planificación y con las medidas de protección e higiene necesarias para los empleados.

"Esta vuelta se tiene que hacer de una manera muy pensada", y ha apostado por que las empresas no se reactiven con el 100% de la plantilla en los puestos de trabajo, continuando con el teletrabajo y haciendo turnos para que no coincidan todos de manera presencial.

También ha dicho que, en las fábricas o los talleres, por ejemplo, si hay diez líneas de producción, en vez de empezar a trabajar con todas ellas, se puede optar por comenzar con unas pocas, con el objetivo de espaciar a los empleados y adaptarse a la demanda que habrá después del parón.

En concreto, Canadell cree que la reactivación de la economía se tendría que hacer con aproximadamente un tercio de la actividad o un tercio de la presencia de los trabajadores en las empresas, y que se tendrán que usar mascarillas en aquellos puestos que haya trabajadores juntos, además de guantes y batas en algún tipo de actividades.