Albi Rodríguez es abogado, consultor en tecnologías Blockchain y DLT, director de Legal LACChain, asesor de Everis Europa y Latinoamérica, especialista en Inclusividad Financiera y co-fundador y catalizador de LegalBlock, una comunidad legal en Blockchain que promueve la inteligencia colectiva. Albi ha participado en la mesa Digital Society and Identity: Blockchain for Public Sector, en la European Blockchain Convention en Barcelona.

¿Qué diferencias hay entre las regulaciones que llevan a cabo la Unión Europea y los Estados Unidos sobre el ‘Blockchain’?

En la Unión Europea estamos obligados a establecer bases regulatorias cuando la aplicación de un determinado modelo de negocio, o una determinada tecnología aplicada a servicios, pueda tener un efecto directo en los derechos y obligaciones de los ciudadanos. Es la tradición continental de derecho civil. Es diferente en los EEUU y el Reino Unido, que se enmarcan en el Common Law, es decir, el Derecho basado en la Jurisprudencia. 

¿Cuál es el impacto en la economía de estas diferencias?

En los últimos 30 años, la innovación tecnológica se ha visto menos limitada y más incentivada en los países de tradición Common Law, los cuales sólo entran a establecer regulaciones o limitaciones en la medida que ya existan modelos de negocio validados, con impacto en el mercado. Si no se crea un mercado, o efectos en éste, para ellos es irrelevante regular.

¿Por qué esta obsesión por regular cuando todavía no existe un mercado?

El problema con el Blockchain radica en que, dadas sus características (inmutabilidad, transparencia en la verificación y descentralización) puede tener impactos de forma inmediata en los derechos de las personas que acceden a las implementaciones, sean particulares o de entidades públicas, así como en el funcionamiento de ciertos servicios de gestión pública. Y esto no está vinculado con una posición de dominio en el mercado, sino que se produce de forma inmediata, motivando a la formulación de regulaciones ex ante y a la formulación de recomendaciones o directivas para el uso de estándares. 

¿Nos pone un ejemplo?

Por ejemplo, la inmutabilidad de la cadena de bloques y la calificación de sus registros o Hashes como dato personal, tendrán implicaciones legales, tanto para los que participen en ella como para el regulador en esta materia. Otro ejemplo: la ausencia de autoridad central en una red de Blockchain podría hacer posible un proceso electoral autónomo para los ciudadanos, sin posibilidad de censura de una autoridad central, lo que chocaría con ciertas normas actuales en materia electoral.

¿En qué beneficiará el ‘Blockchain’ a Europa?

Desde Everis NTT Data observamos que esta tendencia europea, jurídicamente más sólida, comienza a dar pasos altamente relevantes en iniciativas en las que participamos, como la red ALASTRIA, la European Blockchain Services Infrastructure (EBSI), así como temas logísticos y de cadena de suministro como el proyecto ALICE o iniciativas tendientes a combatir el cambio climático, que exploran o están utilizando esta tecnología en Europa.

Me imagino que China tendrá un papel relevante en todo esto…

En China, el Blockchain se desarrolla en línea con los intereses de su gobierno, tal y como ocurre en todas sus actividades comerciales. A partir del 2016, las Blockchain públicas parecían configurar una amenaza para el gobierno chino, hasta el punto de que las autoridades prohibieron a su población participar en nuevos modelos de financiación tecnológicos, como el ICO o ITG. Sin embargo, esto no evitó que el gobierno explorase esta tecnología, ya que en la actualidad está muy cercana la salida de su CBDC, que ha desarrollado el Banco Central Chino.

¿Será el ‘Blockchain’ un desarrollo público o privado? ¿O ambos a la vez?

La respuesta es “depende”.  Existen modelos de negocio basados en la descentralización y estructurados con incentivos de Teoría de Juegos, que sólo son viables en el ámbito público, como las redes públicas de propósito específico tipo Bitcoin, Litecoin,Dash, etc.,  En estos casos, la ausencia de autoridad central, el pseudonimato del cash online, la descentralización y la reserva de valor hace que solamente sean viables en el marco de las redes públicas. 

¿Y las redes “permisionadas”, de las que tanto se habla últimamente?

Cuando los participantes en un determinado ecosistema tienen derechos y obligaciones o están sometidos a una regulación (y prácticamente todos estamos de una forma u otra sometido a una regulación) las redes públicas-permisionadas y la identidad digital son indispensables.  En estos casos los participantes deben estar claramente identificados, así como sus roles y funciones en la red y los derechos derivados de la utilización de la misma. De ello se deriva la necesidad de un claro modelo legal-técnico en el que se establezca el marco de gobernanza de los participantes.

¿Hasta qué punto es el ‘Blockchain’ inteligencia colectiva y hasta qué punto un activo para las grandes empresas e instituciones?

El Blockchain no habría existido de no ser por la tendencia irreversible del Open Source o Fuente Abierta, que hemos evidenciado el mundo tecnológico en los últimos 20 años. Los desarrollos iniciales de protocolos en Blockchain se han nutrido sustancialmente de la aportación colectiva de desarrolladores esparcidos a lo largo del planeta, y no en vano esta tendencia se ha institucionalizado en muchos de los consorcios de Blockchain, como el Enterprise Ethereum Alliance, Hyperledger, liderado por Linux Foundation, IOTA en temas de IoT, e incluso en consorcios más de tendencia cerrada y financiera como R3 de Corda, cuales cuentan igualmente con soluciones abiertas y open source.  

¿Se está imponiendo un nuevo paradigma empresarial, más cooperativo?

Si, y esta tendencia no tiene que ver únicamente con el Blockchain. Desde Everis NTT Data no solamente participamos activamente en estas iniciativas consorciales, sino complementariamente en otras que en materia de lenguajes de desarrollo complejo no hubiesen llegado a los resultados que observamos, si no se hubiese dejado a un lado la visión “Código-Propietario-Patente” imperante desde los años 90 hasta comienzos de la pasada década.  Los conceptos “Colaboración” y “Coopetencia” son hoy determinantes en grupos como el nuestro. Es en el trabajo colectivo donde surgen nuevos entornos y oportunidades de negocio para todos, como nos ocurrió con LACChain y el Banco Interamericano de Desarrollo en LATAM.

Algún dato y experiencia sobre la organización Legalblock, de la que fue cofundador…

LegalBlock nace en 2017 como una iniciativa de la comunidad legal que precisamente se fundamenta en los principios del Collective Wisdom, ante el hecho de que muchos abogados del entorno Blockchain no teníamos respuestas precisas a los dilemas legales que acarreaba esta nueva tecnología.  Los dos primeros años, nos concentramos a ser un espacio de discusión e intercambio de experiencias.  Hoy, estamos implementando nuestro sistema de acreditación de abogados utilizando KayTrust, una herramienta de Identidad Digital Autogestionada, como prefiero denominar al llamado Self Sovereign Identity.

¿Qué impacto buscan en el día a día de los abogados y abogadas?

El propósito es que nuestros abogados y abogadas no solo cuenten con una herramienta para gestionar acreditaciones digitales, sino también acudir de forma autenticada al uso de plataformas desarrolladas por otros proyectos como OpenLaw o AccordProject para temas de Contratos Legales Inteligentes. Estos contratos incorporan modalidades “escrow”, para que los pagos de honorarios se activen de forma remota, una vez exista la conformidad del cliente. Es una experimentación en el ámbito legal, pero utilizando herramientas ya existentes.