A la hora de medir el impacto que el coronavirus está teniendo alrededor del mundo, tan importante o más que el número de fallecidos es la tasa de mortalidad con respecto a los contagiados y al total de la población. Si se tienen ambos aspectos en cuenta, España no sale muy bien parada. Y es que nuestro país no solo es, junto a Italia, uno de los que más muertos acumula por la Covid-19, sino también uno de los que tiene una tasa de mortalidad más elevada. Así, si en el país transalpino mueren el 11% de los pacientes a los que se le diagnostica el virus, en España el porcentaje se sitúa en el 8,75%.

Esta cifra es superior a la de otros países europeos como Francia y Reino Unido, donde la tasa de letalidad del virus alcanza un 6%. Por su parte, dicho porcentaje alcanza un 4% en el país que dio origen a la pandemia, China, y menos de un 2% en Estados Unidos —y ello a pesar de que, con casi 190.000 infectados, es el país del mundo con más contagios por coronavirus—. Otros países con porcentajes de mortalidad poco elevados son Corea del Sur —menos de un 2%— y Alemania —solo un 0,8%—.

España e Italia, los dos Estados con un mayor porcentaje de positivos por habitante

Teniendo en cuenta los datos antes mencionados, se infiere que la mortalidad en España es 11 veces la alemana. Según algunas voces, la elevada tasa de fallecimientos entre contagiados en países como Italia y España podría deberse es que en ellos no se conoce a ciencia cierta el número de infectados, que podría ser muy superior al oficial. Sin embargo, esta situación es común a todos los países. Además, España e Italia son también las dos naciones en las que más positivos se han detectado por 100.000 habitantes —177 en el caso de España y 122 en el de Italia—.

Según los expertos, diversas variables podrían explicar cifras tan distintas en lo que a tasa de mortalidad se refiere. Por una parte, se encuentra el porcentaje de camas de UCI con respecto al total de la población, pues a mayor proporción de camas menor tasa de mortalidad. De este modo, mientras en España hay un total de 7,7 camas públicas por 100.000 habitantes, en Alemania —con una mortalidad muy baja— tienen 34. Por otra parte, la capacidad de efectuar test masivos también se ha revelado fundamental para reducir la incidencia del virus. Así lo demuestra el caso de Corea del Sur, que logró contener su tasa de mortalidad por debajo del 2% efectuando 20.000 pruebas al día al comienzo de la pandemia y monitorizando con una app a los infectados.