En plena tramitación de los presupuestos de la Generalitat y a la espera de que, tras su aprobación, el presidente Quim Torra convoque las elecciones, las chispas entre los aún socios de gobierno JxCat y ERC no dejan de saltar. En esta ocasión, el enfrentamiento se ha producido a cuenta de la necesidad o no de obligar al Gobierno central a aceptar la participación de un mediador internacional en la mesa de negociación que se reunirá por primera vez antes de que acabe este mes. Para los republicanos, este requisito parece que ya no es indispensable, mientras que desde la posconvergencia se considera imprescindible como garantía de que los acuerdos que se adopten en la mesa se llevarán a cabo. 

El presidente del Parlament, el republicano Roger Torrent, ha asegurado esta mañana en una entrevista en Radio 4 que "la figura del mediador no ha de ser una condición sine qua non para poder llevar adelante la negociación entre la Generalitat y el Estado. "Debería ser una figura internacional, de prestigio, pero no ha de ser un elemento inhablilitante", ha dicho también Torrent.

El president del Parlament de Cataluña. Roger Torrent

A las declaraciones del republicano, ha respondido la posconvergente Elsa Artadi, muy cercana a Carles Puigdemont y hoy en la oposición del Ayuntamiento de Barcelona. Lo ha hecho vía Twitter y recordando a Torrent que hace tan solo una semana votó "a favor del mediador en el pleno del Parlament". "Pero, claro, el pleno también votó que el presidente Quim Torra era diputado", ha añadido Artadi. De este modo, ha recriminado Artadi a Torrent su decisión de acatar la orden de la Junta Electoral Central de dejar a Torra sin escaño. Una decisión que ha significado la ruptura del acuerdo de gobierno entre ERC y JxCat. 

La condición de que la negociación entre ambos gobiernos cuente con la participación de un mediador ya fue descartada la semana pasada por el presidente Pedro Sánchez tras reunirse con Quim Torra. "El mediador", dijo, "van a ser los 47 millones de ciudadanos que van a ser testigos de lo que se negocie". Sin embargo, esa misma tarde, el Parlament dio luz verde a la imposición de esta figura en la mesa, a propuesta de JxCat. Votaron a favor ERC y la CUP, mientras que En Comú-Podem se abstuvo y el resto de partidos votó en contra.