El jurista y exvocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) Alfons López Tena tiene claro que, si contrae el coronavirus, no permitirá que le "mate" el Govern de la Generalitat liderado por Quim Torra. Un Govern al que acusa abiertamente de arrogarse "el derecho a decidir quién vive y quién muere" tras saberse que el Departamento de Salud, dirigido por la republicana Alba Vergès, ha indicado a los centros hospitalarios que se excluya del ingreso en las UCI a los mayores de 80 años.

En el protocolo remitido por Salud a los centros hospitalarios catalanes solo se contemplan como candidatos a ingresar en estas unidades de cuidados intensivos a los pacientes de COVID-19 que, previamente, tengan una situación de salud adecuada. Salud divide a los enfermos por la pandemia en siete grupos, según su "situación funcional". Los tres primeros, en situaciones como "sana y en forma", "saludable" y "controlada",  sí deben ser ingresados en las UCI si lo precisan. El resto de grupos (vulnerables o con una "fragilidad" leve, moderada o grave) deben ser tratados con oxigenoterapia. Algo que ha rechazado hasta el ministro de Sanidad, Salvador Illa, quien ha advertido a la Generalitat de que los ingresos en las UCI deben realizarse en función de la situación clínica del paciente y no de su edad.

Sin transparencia ni debate 

Ante esta situación, López Tena considera que es "una desvergüenza inaudita" que el Govern de Torra y Vergès decida "quién vive y quién muere" y que lo haga "sin ninguna transparencia, sin ningún debate previo". "Tengo 62 años", ha dicho en una entrevista en el digital Confilegal, "padezco diabetes, que es una condición previa establecida para no atender, y, además, fumo. Si lo contraigo, intentaré acudir a un hospital privado. Y allí me suicidaré por razones de dignidad. Porque, antes de que me mate un gobierno como este, me mato yo".

En la misma entrevista, López Tena denuncia que el Govern de Torra se está comportando "como Franco en su día". "Para ellos", añade, "todo es producto de una conspiración judeo-masónica-marxista. La culpa de todo siempre la tienen Madrid y la prensa manipulada por el Gobierno español [...] Pero ocultan esto, ocultan la verdad".