La posibilidad de celebrar un referéndum de independencia en Cataluña en los 10 próximos años ha enfrentado este lunes a los líderes del PSC y de Barcelona En Comú, Miquel Iceta y Jaume Asens. "Yo no lo veo", ha asegurado Iceta al respecto, frente a un Asens que no ha dudado en afirmar que la consulta "se dará en esta década". Tanto un partido como el otro como se sentarán en la mesa de negociación entre el Gobierno y la Generalitat, y lo harán en el lado de quienes, desde el Ejecutivo del socialista Pedro Sánchez, defenderán la unidad de España.

Iceta ha asegurado que los acuerdos que se alcancen en la mesa serán ratificados "en una consulta". Pero ha aclarado que esta no tendrá nada que ver con un referéndum de independencia. "No hablamos de un referéndum de independencia", ha dicho el secretario general del PSC, "sino de esfuerzo de aproximar posiciones". El socialista, además, ha reclamado "diálogo entre los catalanes".

"Entre los catalanes no hay consenso y la sociedad está dividida", ha alertado en declaraciones recogidas por La Vanguardia. Y ha añadido: "Hay que hacer un esfuerzo en paralelo muy serio para decidir qué autogobierno, qué financiación y qué relación con el resto de España queremos tener". Con el objetivo de evitar las dudas, Iceta ha subrayado que la consulta que salga de la mesa de negociación "será para ratificar un acuerdo y para unir".

Salud democrática

De forma muy diferente se ha pronunciado el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens. En su opinión, la celebración de un referéndum sería "una muestra de salud democrática". "Tarde o temprano", ha explicado en una entrevista en El Periódico, "el anclaje de Cataluña en el Estado se tendrá que resolver en las urnas". Algo que cree que "se dará en esta década". 

El nuevo presidente de Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens

Asens ha señalado que Cataluña está "en una situación de anomalía democrática" desde la sentencia del Estatuto de Autonomía en 2010. En su opinión, la relación de esta comunidad con el Estado ha entrado en un "círculo vicioso" que debe romperse y considera que si se entra "en una dinámica virtuosa" puede suceder que la demanda de una consulta "sea menor".

De cualquier manera, Asens ha insistido en que el referéndum debe celebrarse y lo ha vinculado a otro sobre el futuro de la monarquía en España. "Cuando se den las condiciones para hacer uno, se darán las condiciones para el otro", ha añadido, "los dos serían ejercicios de democracia muy sanos propios de una sociedad madura a la que no le dan miedo las urnas".