El consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, ha asegurado este lunes que el Govern lleva tres semanas preparando la salida de los más vulnerables al COVID-19, los ancianos. Una salida para la que desde la Generalitat se considera imprescindible la implantación de un sistema de franjas horarias para evitar que este colectivo, especialmente afectado por el coronavirus, corra riesgos a la hora de pasear. El anuncio de Buch ha sido, en realidad, una recriminación al Gobierno de Pedro Sánchez, por no haber aceptado la imposición de estas franjas, tal y como pretendía el presidente Quim Torra. Pero también una manera de intentar demostrar, otra vez, que Cataluña lleva supuestamete la delantera en la estrategia frente a la pandemia. 

Lo cierto es que desde la Generalitat nada se había dicho sobre las salidas a la calle de menores o de colectivos vulnerables hasta hace pocos días. El Govern estaba instalado en la defensa a ultranza del confinamiento total sin plazo de finalización y augurando todo tipo de peligros si no se mantenía.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa.

En cuanto el Ministerio de Sanidad dio a conocer su intención de permitir salir a la calle a los niños, en el Govern saltaron las alarmas y no dudaron en asegurar que Cataluña lo había previsto antes y con un sistema de franjas horarias aconsejado por los "expertos". Un planteamiento que, sin embargo, fue totalmente descartado por el Gobierno, que finalmente ha optado por permitir que estas salidas, que comenzaron el domingo, puedan realizarse entre las 9.00 y las 21.00 horas y bajo unas condiciones de protección muy concretas.

El consejero de Interior Miquel Buch, durante una comparecencia en el Parlament.

A pesar de que el resultado del sistema ideado por el Gobierno está funcionando correctamente, desde la Generalitat se insiste en la necesidad de las franjas horarias. Ahora, con la excusa de permitir que los mayores puedan también salir a la calle. Algo que, según Buch, beneficiaría, además, a quienes quieran practicar deporte al aire libre. Anuncios que el consejero vuelve a plantear como cuestiones ideadas por el Govern cuando lo cierto es que fue el presidente Pedro Sánchez quien ya dio a conocer el sábado que la salida a las calles de los más vulnerables al COVID-19 está prevista en toda España para el próximo día 2 de mayo.

Propuesta de Madrid

Buch ha asegurado este lunes que la propuesta de la Generalitat en lo referente a los menores tiene como objetivo poder ejercer "un mayor control" y evitar la propagación de la enfermedad. "Hemos visto que, si das la franja de 9.00 a 21.00 horas, la propuesta de Madrid", ha añadido, "pueden pasar las aglomeraciones que se dieron el domingo". El consejero de Interior ha asegurado que, con las condiciones fijadas por el Ministerio de Sanidad, "es extremadamente complejo y difícil" controlar que se cumplen las normas. Y ha insistido en que las franjas horarias permitirían identificar a quienes no deberían estar en ese momento en la calle. Lo establecido por Sanidad, ha añadido Buch, "va en contra de que diferentes colectivos puedan salir" y de "evitar las aglomeraciones".

Por estos motivos, el titular de Interior ha exigido al "Gobierno de España" que se replantee la fórmula escogida para regular las salidas a la calle de los menores y busque otras "pensando en otros colectivos vulnerables". "Si fraccionamos el día en diferentes horarios", ha concluido, "podríamos ir volviendo poco a poco a la normalidad".