Joaquim Forn ha salido de la prisión de Lledoners para ir trabajar en el departamento legal de Mediapro. Su jornada laboral se desarrollará dentro y fuera de la oficina, sin vigilancia especial por parte de la empresa.

Su permiso penitenciario se debe a la aplicación del artículo 100.2 del reglamento, pero tendrá que volver a prisión cada noche a dormir. 

La hija del exconsejero del Govern, condenado a diez años y medio de prisión, le ha recogido en la puerta de la prisión poco después de las 8.00 horas. 

Forn trabajará de lunes a viernes y hará su trabajo "dentro y fuera de la oficina", ha destacado Jaume Roures esta semana.  

La aplicación del artículo 100.2 es una excepción en las cárceles catalanas. Tan solo el 5% de los internos tiene acceso a este beneficio penitenciario que permite salir a realizar trabajos u obras de voluntariado para regresar después al centro.

En virtud de este beneficio, los políticos presos están saliendo de las cárceles como ya han hecho Jordi Cuixart, Jordi Sánchez, Carmen Forcadell y Dolors Bassa.

Cuixart, presidente de Òmnium Cultural, pudo salir la semana pasada, aunque la fiscalía se opone a ello, y está a la espera de la decisión del juzgado de vigilancia penitenciaria, mientras que las mujeres han pedido la aplicación del 100.2 para hacer voluntariado. El resto de presos, como Raül Romeva, Josep Rull, Oriol Junqueras y Jordi Turull, preparan o han presentado la pertinente documentación en la cárcel de Lledoners para acogerse a este reglamento.