El defensor del pueblo de Cataluña, Rafael Ribó, declarará voluntariamente ante la Audiencia Nacional por su viaje a la final de la Champions League de 2015, pagado por Jordi Soler, empresario vinculado al caso 3%.

Según han asegurado fuentes de la oficina del Síndic de Greuges a la agencia ACN, Ribó ha presentado el escrito ante la petición del juez José de la Mata. En caso de no hacerlo y por su condición de aforado, el juez de la Audiencia Nacional podría enviar un suplicatorio al Parlament para poder iniciar un procedimiento contra Ribó.

El aforamiento derivaría el caso al TSJC

El juez había indicado a Ribó su derecho a declarar y aportar tantas pruebas como considere para justificar este viaje pagado por Soler, quien ha admitido haber costeado el trayecto en avión privado, un Dassault Falcon 900 EX, por 39.900 euros, a través de sus sociedades Electromecánica Soler, Grup Soler Constructora y Soler Global Service. Una vez obtenida la declaración, el juez decidirá si iniciar un procedimiento contra el defensor del pueblo.

La Fiscalía Anticorrupción, por otra parte, ha pedido a De la Mata que investigue a Ribó por soborno, por beneficiarse de este viaje. En caso de iniciar el procedimiento, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) se encargaría del caso debido a su aforamiento.

Soler ha negado cualquier relación comercial o de otra naturaleza con Ribó. En el caso de que pudiera haber existido posibilidad de negocio habría sido sólo en mantenimiento de despachos, pero ha añadido que ni eso.

Este asunto se investiga en el marco de la causa conocida como el '3%'sobre el presunto pago de comisiones a cambio de obra pública adjudicada por Convergencia Democràtica de Catalunya (CDC). Soler está ya imputado bajo la sospecha de camuflar estos pagos mediante facturas falsas y fue en el análisis de su móvil donde la Guardia Civil encontró evidencias de que Ribó 'se apuntó' a aquel viaje gratis junto a su hija a través de Ramón Camp.

Fue él quien tras recibir un mail de la secretaria del empresario con indicaciones para quedar en el Aeropuerto de Barcelona, escribió a Soler "introduciendo" a estos dos nuevos invitados, según detallaba el escrito de la Fiscalía Anticorrupción al respecto. A lo que habría que sumar también ahora a la mujer de Ribó, quien ha admitido en sede parlamentaria haber subido a ese avión. "Fue un error", dijo ante los diputados del Parlament.