Un año más, y desde que el equipo de Ada Colau llegó al Ayuntamiento de Barcelona, el pesebre de Navidad que se instala tradicionalmente en la Plaza Sant Jaume vuelve a estar cargado de polémica. En esta ocasión, la alcaldesa no ha defraudado a quienes esperaban que el nacimiento tuviera poco o nada que ver con la tradición navideña.

Obra de la artista Paula Bosch, el pesebre “contiene todo lo necesario para celebrar estas fiestas en las casas de la ciudad”, según informa el Consistorio en su programa navideño. Muy similar a un trastero, “la propuesta gira en torno de todas las cajas llenas de objetos y de recuerdos que se recuperan cuando llega la Navidad”. Por eso, el polémico nacimiento “está lleno de cajas de todo tipo, grandes, pequeñas, de diferentes materiales, de zapatos o forradas en papel”. Dentro de cada una de ellas, Paula Bosch presenta objetos navideños como “la sopera, los galets, las copas de cava, las uvas, los polvorones, diferentes pesebres , guirnaldas o árboles de Navidad”.

Las críticas no se han hecho esperar, sobre todo en la red social Twitter, en la que, incluso se ha dado a conocer la petición de firmas abierta en la plataforma Change.org para que Ada Colau respete las tradiciones navideñas  e instale un pesebre acorde a las mismas. No obstante, también hay quien no ha dudado en mostrar que el nuevo pesebre de Colau es de su agrado.