OPINIÓN

De verdades, pos-verdades y otras formas de crear opinión pública

A todos nos resulta más fácil aceptar los argumentos y evidencias que confirman nuestras percepciones y valores, que aquellos que los cuestionan. Es un problema, pero es y ha sido siempre así.

Imagen
Imagen Victor Bezrukov

Los sorprendentes resultados observados en elecciones y referéndums recientes en los que los votantes han optado por la opción que no contaba con el apoyo de la mayoría de expertos, se han atribuido por parte de algunos analistas a una falta de respuesta de los ciudadanos a las evidencias empíricas presentadas. Según estas visiones, estaríamos en un nuevo escenario en el que los ciudadanos no responderían a las evidencias de los expertos sino a sus emociones e instintos, haciendo que los populismos ganaran espacio. La teoría es atractiva y fácil de entender, pero irónicamente, no hay ningún tipo de estudio o evidencia empírica que la sustente.

Estudios psicológicos hechos con pacientes que tienen dañada la parte de las emociones del cerebro, demuestran que las emociones son necesarias para aprender e incorporar conocimientos

Es cierto que campañas como las de Trump o el Brexit, ganaron con mensajes que no contaban con el apoyo de los expertos y que utilizaron, de forma bastante clara en algunos casos, la idea de que los expertos no eran voces legitimadas en el debate. También es cierto que las encuestas muestran que un porcentaje importante de ciudadanos creen cosas que los científicos e investigadores rechazan casi de forma unánime (a pesar de ser ideas falsas son muchos los que parecen creer que Obama es musulmán, que el crimen no ha parado de crecer o que la Corte europea de derechos humanos es una institución de la UE, por no hablar de temas más conflictivos como el efecto negativo de la salida de la UE sobre la economía o el efecto positivo de la inmigración en el desarrollo de los países). Sin embargo, no hay, al menos que conozca, evidencia alguna de que éste último sea un fenómeno nuevo ni que sea el mecanismo que explica el auge de los populismos. Los estudios hace mucho tiempo que muestran a ciudadanos desinformados y con creencias falsas, y el uso de mensajes cortos y simples no es algo nuevo en la competición política.

Es más, la evidencia empírica nos dice que la dicotomía emociones-conocimientos es falsa. Estudios psicológicos hechos con pacientes que tienen dañada la parte de las emociones del cerebro, demuestran que las emociones son necesarias para aprender e incorporar conocimientos y vivencias, que nos ayudan a tomar mejores decisiones. Es más, autores como Marcus, Neuman y MacKuen incluso defienden que cuando los ciudadanos tienen miedo y ansiedad prestan más atención a la información de su alrededor. La clave de la desinformación y de las victorias populistas no puede estar en una nueva prevalencia de las emociones porque las emociones siempre han jugado un rol importante y no es, en ningún caso, el de sustituir la información. El auge de los populismos debe estar en el tipo de emociones que han entrado en juego últimamente y en la información que los ciudadanos han recibido al intentar gestionar estas emociones, no en el equilibrio entre una lógica y la otra.

Para una parte muy importante de la población en el equilibrio entre conocer la verdad y evitar conflictos internos, el segundo es más importante que el primero

Es evidente que para una parte muy importante de la población en el equilibrio entre conocer la verdad y evitar conflictos internos (lo que los psicólogos llaman disonancia cognitiva), el segundo es más importante que el primero. Y que esta tendencia supone un problema a la hora de recibir información de forma limpia y eficiente. Pero la tendencia no es nueva, y no significa que los ciudadanos desprecien la verdad, simplemente seleccionan la información de forma sesgada. A todos nos resulta más fácil aceptar los argumentos y evidencias que confirman nuestras percepciones y valores, que aquellos que los cuestionan. Es un problema, pero es y ha sido siempre así.

En este sentido, en vez de optar por discursos paternalistas que asumen que los ciudadanos han perdido el respeto por los expertos, los analistas y los activistas deben entender qué podría llevar a tantos ciudadanos a creer más en un discurso de Trump que en la evidencia empírica presentada por los expertos en el campo contra ese discurso. Qué valores y percepciones podrían hacer que los mensajes no fueran aceptados por los votantes a pesar de venir de instituciones con más reputación. Seguramente, al hacerlo se encontrarán que los ciudadanos no responden siempre al mismo tipo de estímulo que la gente acostumbrada a trabajar con estudios académicos o técnicos. Que los datos confunden y son percibidos como fácilmente manipulables por los ciudadanos y que muchas veces es más fácil creer las percepciones personales del día a día a los datos presentados por expertos. Pero seguramente también se darán cuenta de que esto ha sido siempre así, y que es una dinámica que no sólo afecta a los votantes de Trump y del Brexit, que también afecta a los votantes Hillary y del Bremain.

Me dedico a la investigación y me gusta pensar que la verdad es más importante que mi convencimiento y falta de conflictos internos

No me malentienda, querido lector. Me dedico a la investigación y me gusta pensar que la verdad es más importante que mi convencimiento y falta de conflictos internos. Conocer los hechos antes de formar valoraciones es clave y debemos promocionarlo de forma clara y sin pudor, los expertos y sus conocimientos. Pero si somos honestos, debemos aceptar que esta determinación por conocer la verdad también incluye conocer lo que dicen los expertos sobre formación de opiniones. Debemos trabajar a partir de esta información, no solo asumir que todos los ciudadanos deberían formarse sus opiniones siguiendo el proceso y lógicas que utilizamos nosotros. De lo contrario, estaremos cometiendo el mismo error que atribuimos a los ciudadanos: asumir que el mundo es como lo percibimos nosotros y no actualizar estas preferencias con la información empírica que nos llega.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba