Economista ciudadano

El empleo no dependerá del nuevo Gobierno

Uno de los mayores errores de percepción de la sociedad, acuñado también por los medios de comunicación, es que el empleo depende directamente del tipo de gobierno que se forme. Esto traslada a la sociedad una prerrogativa que realmente no tiene, y es que con su voto se podría solucionar, o agravar, el principal problema del país: el desempleo.

El empleo no depende del tipo de gobierno que se forme en España

Esta falacia se está agravando ahora, tras la fragmentación del Parlamento emanado de las últimas elecciones generales, que ha deparado una situación nueva que podría conllevar unas nuevas elecciones en un espacio breve de tiempo. Esta incertidumbre, según algunas fuentes, podría dar al traste con la supuesta inercia del mercado laboral, que nos debería llevar a una creación de empleo neto de más de 500.000 personas por año a lo largo de la próxima legislatura. Por supuesto, esta previsión, tan sujeta a un margen de error elevado como el conjunto del escenario macroeconómico que contempla los Presupuestos Generales del Estado, solo es viable si vuelve a gobernar el Partido Popular, porque solo ellos son capaces de crear empleo.

La correlación entre gobierno conservador y empleo es tan falsa como la contraria, aquella que vocean los altavoces del partido en el gobierno: con la izquierda siempre hay destrucción de empleo

Es una gran falacia la correlación entre estabilidad gubernamental y los objetivos de creación de empleo

Esta correlación entre gobierno conservador y empleo es tan falsa como la contraria, aquella que vocean los altavoces del partido en el gobierno: con la izquierda siempre hay destrucción de empleo. Ambas aproximaciones se basan en un razonamiento tan simple como falaz: coger siempre los episodios más favorables que avalen nuestra tesis, aislando el efecto de shocks exógenos o analizar la serie entera a lo largo del ciclo económico.

El empleo ha crecido y se ha destruido gobernando el PP y el PSOE

El principal argumento para intentar convencer de esta correlación espuria radica en hacer creer a la ciudadanía que el intangible de la estabilidad y confianza en el ejecutivo son variables que explican, por sí mismas, la creación de empleo, es decir que las decisiones de las empresas, las que verdaderamente generan empleo, se basan en quien gobierna en la Moncloa, algo tan falso, como tramposo. Lo que sí puede hacer un gobierno es provocar destrucción de empleo selectivo, en aquellos sectores menos afines a cada formación política. Por ejemplo, el Partido Popular sí que es responsable en la última legislatura de un descalabro laboral en tres sectores determinados: dependencia, con el fin del pago a los cuidadores de mayores, en la cultura, con la subida brutal del IVA, y en sanidad y educción, con un recorte notable de gasto, dejando a miles de profesionales fuera del sistema, y obligando a muchos de ellos a emigrar fuera de España.

En su día, el PSOE, obligado por las fuerzas de la oligarquía nacional y la presión de Bruselas, desmanteló gran parte de la industria tradicional española, lanzando a miles de trabajadores a la prejubilación o el despido, aunque eso sí con condiciones relativamente favorables, pero que ha dejado a una serie de comarcas huérfanas de empelo de forma estructural.

Es más fácil que la acción de gobierno destruya empleo, que lo contrario, ya que la creación de empleo depende, en su mayoría, de factores exógenos

La destrucción de empleo en algunos sectores sí que depende de quien gobierne

Como se puede apreciar, es más fácil que la acción de gobierno destruya empleo, que lo contrario, ya que la creación de empleo depende, en su mayoría, de factores exógenos, dada la globalidad de las relaciones comerciales, y la pérdida de instrumentos específicos de política económica, como son la política cambiaria o la política monetaria y fiscal, dado que estamos intervenidos de facto, como se ha demostrado desde mayo de 2010.

Por esa razón, suena muy interesada la presión que se está ejerciendo desde todas las ópticas económicas y políticas para que se forme un gobierno de coalición entre las dos formaciones mayoritarias, con la muleta de Ciudadanos para disimular, que anteponga la supuesta estabilidad y confianza para los mercados, a los principios que supuestamente defienden ambas fuerzas políticas, muchos de ellos coincidentes y otros fruto del postureo lógico en un ejercicio de marketing.

La pregunta que surge es simple, ¿ de qué va a depender la evolución del empleo a lo largo de 2016?. Las respuestas son varias, lo mismo que las variables que influirán. Por un lado, la coyuntura del precio del crudo es, sin duda, una de las variables que más explican la supuesta recuperación del consumo y el sector exterior. Por supuesto que esto es completamente ajeno a quién gobierne en España. En segundo lugar, la política monetaria del BCE, y el programa de compra de deuda que finaliza en septiembre de 2016, también ha permitido a PYMES y consumidores, financiarse a tipos muy bajos, y volver a iniciar la rueda del endeudamiento, sin que se tensione la prima de riesgo. De nuevo, este factor nada tiene que ver con el futuro gobierno.

Factores exógenos, como precio del crudo y compra de deuda del BCE serán claves para la creación de empleo en 2016

Lo que sí ha permitido aliviar algo la cifra del desempleo ha sido, sin duda, la política de gasto de Ayuntamientos y Comunidades Autónomas, gracias al periodo electoral y a la relajación de Bruselas en el cumplimiento del déficit. Sin dicha relajación, el proceso de contratación y gasto público habría sido impensable, y el efecto contagio del consumo privado tras la alegría pública de 2015, hubiera sido impensable. Todo ello ha dejado a la economía española en una situación curiosa, y peligrosa: una ratio de deuda pública sobre PIB en máximos históricos, un déficit público fuera de control, menor tasa de actividad laboral, menores salarios, más pobreza, más desigualdad y un problema demográfico y del sistema de pensiones como no se había planteado hace muchos años.

Presionar por tierra mar y aire para formar un ejecutivo de concentración, solo se puede explicar por el pánico a que las nuevas formaciones políticas acaben por expulsarles de la esfera pública

Sólo la expansión del gasto público puede explicar directamente parte de la creación de empleo en 2015

Todos estos factores sí son responsabilidad de los sucesivos gobiernos del PP y PSOE. La reforma laboral explica gran parte del problema de salarios y pensiones, la política de endeudamiento de la Administración Central también, y la expulsión de capital humano es fruto de la desidia de los sucesivos ejecutivos para con las generaciones futuras. Frente a esto, la euforia y el arrogarse el mérito de las buena cifras del mercado laboral es puro marketing electoral, por lo que el presionar por tierra mar y aire para formar un ejecutivo de concentración, solo se puede explicar por el pánico a que las nuevas formaciones políticas acaben por expulsarles de la esfera pública, sin que muchos de sus miembros sepan dónde ir.

La presión para un gobierno PP-PSOE responde al miedo a la desaparición de algunos de ellos

En resumen, la propaganda puesta en marcha por los ejecutivos del IBEX, por los medios de comunicación más grandes, que son a su vez correas de transmisión de las empresas del selectivo, y por una parte de los partidos grandes, a cuyo coro de ha unido Felipe González y Susana Díaz, solo responde a intereses espurios. Nada de ello influirá en la evolución del empleo, cuyas cifras de verán ensombrecidas gobierne quien gobierne, ya que la tormenta perfecta en los mercados financieros, verdaderos artífices de los ciclos económicos, está a punto de estallar. Atentos a sus pantallas.


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