La empresa de distribución de productos de electrónica y tecnología Worten, entra en causa de disolución y oculta su plan de negocio al auditor, según adelanta 'Expansión'.

La compañía portuguesa anunció pérdidas de 26 millones de euros en 2018 y acumula unos 'números rojos' de más de 320 millones. Estas pérdidas suponen un incremento del 23% en relación al ejercicio anterior.

Dudas para seguir operando

Esta situación, coloca a la cadena de distribución en causa de disolución y el auditor alerta de "dudas significativas" sobre la capacidad de la empresa para continuar operando.

Worten cerró nueve de sus cerca de 50 tiendas en el mes de septiembre y tiene negociaciones avanzadas con los sindicatos para realizar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), tal y como contó 'Vozpópuli'.

La cadena de productos de electrónica del Grupo Sonae asegura que todavía están analizando los empleados directamente afectados por este ajuste, aunque los sindicatos (Fetico y UGT) lo cifran en 79 personas.