Aedas, la segunda promotora residencial de España por capitalización bursátil (1.100 millones), sortea el impacto del coronavirus en su plan de negocio. Y lo hace, en buena medida, gracias a las ventajas que le ha reportado apostar por la vivienda prefabricada desde el año 2018.

La promotora ha cumplido finalmente con el objetivo de entregas que se había trazado cuando salió a bolsa en 2017 para el ejercicio fiscal 2020. Sumó así 1.963 viviendas entregadas en este último ejercicio (el objetivo prometido al mercado antes de la covid era de 1.900 en 2020) y unas 3.200 en total.

Fuentes de la compañía venían reivindicando su papel de pioneros en el segmento de la vivienda prefabricada. Ahora, esgrimen que esta apuesta explica, precisamente, que la promotora haya salvado el impacto de la pandemia. Para dimensionarla: si la promotora ha concluido ya 3.200 viviendas en tres años, tiene en marcha 1.500 parcial o incluso totalmente prefabricadas.

La vivienda prefabricada, el 5% de Aedas

Alrededor de 150 de las casas que tiene en promoción son prefabricadas al completo (con Madrid como principal mercado); esto es, potencialmente alrededor de un 5% del total. Fuentes de la promotora precisan que ya ha entregado, de hecho, entre 50 y 90 unidades totalmente prefabricadas (esto es, sin estas y las parcialmente prefabricadas, la compañía no habría alcanzado el objetivo el pasado mes de marzo).

Los datos anteriores entroncan con la tendencia avanzada por fuentes del sector a Vozpópuli: el 10% de las nuevas viviendas en total en España y el 35% de las de alquiler serán prefabricadas en 2025.

Por lo pronto, frente al menos del 1% de casas prefabricadas que hay ahora en España, países como Suecia, Noruega, Finlandia, Reino Unido o Alemania tienen entre un 7% y un 45% de parque 'industrial'. Las residencias de mayores y universitarias son algunos de los formatos más adaptables a este tipo de construcción.

La construcción industrializada puede reducir los tiempos de las promociones (uno de los grandes lastres del sector de cara a los inversores bursátiles). En concreto, entre un 30% y un 60%. Además, ofrece potenciales economías de escala para productos llamados a crecer en la era postcovid, como la vivienda BTR (construida para un uso en alquiler asequible y energéticamente sostenible).

En España solo existe un puñado de fábricas de viviendas industrializadas, con Aedas como uno de sus grandes clientes

En España, por lo pronto, solo existe un puñado de fábricas de viviendas industrializadas, con Aedas como uno de sus grandes clientes. Estas factorías, hoy en día, han de situarse en un radio no superior a 200-300 kilómetros del lugar de destino (se espera que sobre Madrid y alrededores se despliegue el principal eje). Todas las fábricas que existen hasta ahora realizan, principalmente, viviendas unifamiliares. Fuentes del sector remarcan que la construcción industrializada reduce igualmente el margen de error tanto en la obra como, especialmente, de cara a la salud de los propios trabajadores.

Aedas cumple objetivo de 2020 en marzo

Todo lo anterior no implica que el ladrillo no esté sufriendo la pandemia y/o un freno incluso más allá de la covid por las mismas cuestiones tanto económicas como culturales que potencian la vivienda prefabricada.

En el caso de Aedas, es de notar que a fecha del pasado mes de diciembre, la promotora participada por el fondo estadounidense Castlelake tenía entregadas solo el 60% de las viviendas previstas para el año fiscal 2020. Hay que recordar que, a principio del año pasado, la promotora modificó los términos de sus ejercicios fiscales, de forma que el ejercicio 2020 ha acabado el pasado mes de marzo de 2021.

En su plan de negocio original, preveía cerrar la venta-entrega de 3.200 unidades residenciales antes de 2021 y alcanzar una "velocidad de crucero" en la entrega a partir de 2022. Ha cumplido el objetivo de 2020 con tres meses de retraso y gracias a nuevos formatos, como BTR o la vivienda prefabricada.

Fuentes del mercado sostienen así que la empresa debería haber reconocido el pasado mes de enero un profit warning como lo han hecho otras promotoras de la nueva hornada de cotizadas, como Metrovacesa y las dos en proceso de fusión, Neinor y Quabit, en el último lustro.