Fumata blanca en la venta de Zalacaín. La jueza Bárbara Córdoba del Juzgado de lo Mercantil nº13 de Madrid ha dictado este martes 20 de abril un auto en que acuerda adjudicar el emblemático restaurante al Grupo Urrechu, según fuentes consultadas por Vozpópuli. El auto de adjudicación es firme y no cabe recurso.

La semana pasada, los trabajadores y el administrador concursal, FTI & Partners, ya habían remitido sus informes definitivos a la jueza en los que manifestaban su apoyo a la oferta de Urrechu. Una vez escuchadas a las partes, la jueza ha analizado las ofertas y, en línea con el criterio del administrador, ha acordado adjudicar el restaurante a Urrechu.

La otra candidatura, denominada Cool Moon, la encabezaban Iñaki ArrolaEduardo Navarro (Sherpa Capital), los hermanos Arbeloa y el chef Dani García.

El grupo de restauración de Manuel MarrónAntonio Menéndez y el chef Iñigo Urrechu se convierte así en el nuevo dueño de la práctica totalidad del negocio de Zalacaín, ya que además del restaurante en sí, también le ha sido adjudicado el negocio de catering y eventos (In Zalacaín) de la familia García-Cereceda.

Zalacaín se declaró en quiebra el pasado mes de noviembre tras aflorar una deuda de 9,5 millones de euros y unas pérdidas de 2,2 millones de euros en 2020. El restaurante se mantenía en números rojos desde hacía años y sobrevivía gracias a un préstamo de 9 millones de los García-Cereceda, dueños de La Finca. Tras apenas tres meses de actividad real en 2020, la pandemia dio la puntilla al que es el primer restaurante con estrellas Michelín de España.

Desde la declaración del concurso, han sido varios los que en los últimos meses han tanteado la posibilidad de presentar una oferta formal por el comedor, como por ejemplo los cocineros Dabid Muñoz o el chef vasco Pedro Subijana, como desveló este diario. Finalmente, solo llegaron a la fase final dos postores, y la puja ha sido dura.

Según recuerdan las mismas fuentes, Cool Moon peleó hasta el final para tratar de demostrar que la oferta de Urrechu, también adelantada por Vozpópuli, fue presentada fuera de plazo, algo que la jueza desestimó. También recurrió en apelación el plan de liquidación aprobado a finales de febrero, que igualmente fue desestimado por la jueza porque Cool Moon no es parte en el proceso, sino oferente.

Archivada la denuncia por la bodega

La adjudicación del restaurante se produce apenas unos días después de que el Juzgado de Instrucción nº6 de Madrid acordase archivar la denuncia presentada por Yolanda García-Cereceda, una de las copropietarias del restaurante, contra el exadministrador único del comedor, Julián García Díaz, al que acusaba de expoliar la bodega del restaurante.

Según reza el auto consultado por este diario, fechado el pasado 13 de abril, García-Cereceda sostenía su denuncia en las presuntas variaciones del valor de la bodega en los últimos años. El informe del administrador concursal valora la bodega del restaurante en 122.697,52 euros. Esta cifra, según la denunciante, difiere de la aparecida en un reportaje de la revista Telva de 2017 en el que se señala que los vinos y caldos del restaurante estarían valorados en un millón de euros. "El responsable de dicho expolio es el administrador único", señala la hermana de Susana García-Cereceda, actual presidenta de La Finca, y con la que está públicamente enfrentada.

El juez explica que la cifra publicada por la revista es "una afirmación voluntarista" y recuerda que no está acompañada de ningún otro elemento que la acredite. "Lo cierto, sin embargo, es que el único elemento objetivamente constatable, a partir de la denuncia, es que estamos ante una sociedad en concurso de acreedores, sujeta a administración concursal y, por tanto, en mala situación económica", reza el auto. "Pero de ello no puede deducirse, sin más, la responsabilidad penal de los administradores, mucho menos en razón de recortes de prensa que ensalzaban el buen estado de la empresa y que, de ordinario, no tienen otro objetivo que atraer al público (lo que, precisamente, implica que han de tratar de transmitir cierta imagen de bonanza)".

El juez, con el apoyo del Ministerio Fiscal, ha acordado por tanto dar carpetazo a la denuncia al no encontrar base suficiente para la tramitación del proceso penal. Contra esta decisión cabe recurso de apelación.