Quim Torra, el presidente de la Generalitat catalana, ha incrementado el nivel de presión sobre las multinacionales en torno al uso del catalán en sus páginas web, a través de las que comercializan productos y servicios. Lo ha hecho a través de la Dirección General de Política Lingüística de la Generalitat de Cataluña, organismo que ha remitido una carta a varias multinacionales de varios sectores en la que presiona para que sus páginas se traduzcan al catalán.

En la misiva, a la que ha tenido acceso Vozpópuli, se argumenta que existe un marco legal en la región que protege los derechos linguísticos de las personas consumidores mediante una serie de obligaciones que han de ser cumplidas por las empresas.

No es la primera vez que la Generalitat envía una carta de estas características -este medio ya publicó una información al respecto el año pasado-, si bien el nivel de presión se ha elevado con esta última misiva, según aseguran varias empresas contactadas que han recibido el texto. Un aumento de la presión que coincide con la toma de poder de Quim Torra en 2018.

Las cartas está remitida por Oriol Ampuero, responsable de la Dirección General de Política Linguística, y alude a grandes marcas que ya poseen webs en Catalán, caso de Inditex, Google, Seat o Nike. Además, señala que se trata de una lengua más hablada con más presencia que el serbio, el coreano, rumano, búlgaro o el húngaro por el mero hecho de que existen más páginas de la Wikipedia en catalán que en las lenguas citadas.

Mayores ventas si se traduce al catalán

La misiva está salpicada de datos que, según la Generalitat, refuerzan la tesis de que prácticamente el 100% de quienes hablan catalán desean ser atendidos en esta lengua en las páginas web de compra de productos, y también en las de tipo corporativo.

En ella se presiona a las empresas para que traduzcan los manuales de los productos que comercialicen en catalán, tanto de forma física como digital. Todo ello, asegura la carta, permitirá potenciar la venta de productos ofrecidos por las empresas que hoy en día no apuestan por esta lengua en sus páginas y manuales.

Además, se ofrece la posibilidad de mantener contactos telefónicos o presenciales a fin de resolver todas las dudas que puedan plantearse las empresas contactadas. En los últimos párrafos se pide, en la medida de lo posible, que se informe a la Generalitat en el caso de que finalmente se decidan traducir las webs al catalán.

La carta concluye pidiendo a las empresas contactadas que hagan "juntos" la página web en catalán y que se atienda a las propuestas que para ellas tienen desde la Dirección General de Política Linguística.