El Tesoro Público ha informado este jueves de que el volumen total de deuda pública emitida en 2020 aumentará hasta el total de los 130.000 millones de euros, debido en parte a la necesidad de prestar más dinero de lo habitual a la Seguridad Social para que pueda cubrir las prestaciones por desempleo para los parados y los afectados por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). En 2019, ese préstamo ascendió a 15.000 millones. 

"La cuantía del préstamo a la Seguridad Social todavía no se ha cerrado, pero va a haber un aumento muy significativo, habrá que afinarlos en las próximas semanas, estamos en contacto permanente con la Tesorería General de la Seguridad Social para saber cuáles son sus estimaciones. Es una de las razones que nos han llevado a aumentar las emisiones de deuda hasta los 130.000 millones", han explicado fuentes del Ministerio de Economía, que no han querido desvelar "la nueva cantidad". 

De las emisiones realizadas hasta la fecha, un 55% de las de largo plazo (bonos y obligaciones) han quedado cubiertas, frente al 53% de las del año pasado. 

En el Tesoro Público reconocen que la situación que ha provocado el coronavirus podría tener un impacto sobre la calificación que den las agencias de rating a la deuda española, aunque creen que hay factores para estar tranquilos. 

"Hemos pasado de quejarnos porque las agencias de rating no nos subieran la calificación, a que ahora pueda surgir esa preocupación", reconocen fuentes de Economía. 

Mensaje de tranquilidad

No obstante, creen que la transitoriedad del shock económico y el hecho de que la carga de intereses sobre PIB pese menos, a pesar del aumento del déficit público y la deuda pública -que subirá hasta el 115% del PIB- serán factores positivos para evitar una rebaja de la calificación.

También favorece que el endeudamiento privado se haya reducido y ahora esté por debajo de la media europea, que los bancos hayan reducido su nivel de morosidad y el hecho de haber tenido superávit primario por cuenta corriente que han mejorado la situación exterior de la economía española. 

"Seguimos teniendo argumentos que justifican la capacidad de España de gestionar esta crisis y creemos que son los que están valorando los residentes y no residentes al acudir a nuestras subastas de deuda", subrayan esas mismas fuentes.