"Los derechos del fútbol no son rentables para los operadores". Es la frase que, como un mantra, han repetido fuentes consultadas por este diario acerca de la situación de los derechos del fútbol y de la entrada de La Liga en las retransmisiones de partidos a través de Twitch, la plataforma de contenidos audiovisuales de Amazon.

Un movimiento de ficha que presenta al lobo en carne y hueso. Desde hace años se ha especulado con la entrada de OTT (Over The Top) como Facebook o Amazon en el negocio del fútbol, coto privado hasta ahora de los operadores de telecomunicaciones.

El partido que se retransmitirá es el derbi vasco, que enfrentará a la Real Sociedad y al Athletic de Bilbao este miércoles a partir de las 21.00. Se trata de un partido en abierto, que se podrá visualizar sin pago alguno a través de la TDT pero también, y por primera vez en la historia, en los canales de Twitch de La Liga, Gol y también en el del streamer Ibai Llanos, que desde hace meses narra desde su perfil partidos de primera división.

Amazon tampoco ha dejado claro nunca si tiene o no interés por participar en la subasta del fútbol

Es una iniciativa pionera en Europa. Aunque parte de La Liga, el movimiento de ficha no deja de ser llamativo, porque provoca la entrada de Amazon en el negocio del fútbol. Desde Telefónica esta acción se ve con buenos ojos debido a que es un partido en abierto, que no afecta a sus derechos. Sin embargo, otras fuentes no oficiales de la compañía aseguran que Telefónica mira con el rabillo del ojo lo que puede suponer este cambio en el tablero de las retransmisiones. El operador tiene la exclusividad para emitir partidos de La Liga hasta 2022. Este año habrá una nueva subasta para el ciclo de 2022 a 2025 (tres años). En cuanto a la Champions, tiene los derechos hasta 2024.

A preguntas de este medio, desde el operador azul no aclaran si pujará o no por renovar por los derechos, hecho que debería producirse este verano. Tampoco lo hace Orange, que posee también los derechos de las retransmisiones de La Liga y la Champions League. En cuanto a Vodafone, el operador de origen inglés lleva desde 2018 sin pujar por el deporte rey, y no parece que, de momento, vaya a cambiar de estrategia. En lo que están de acuerdo todos los operadores es en que los derechos del fútbol son inflacionarios, a pesar de que Telefónica logró una rebaja del 15% en la última puja por la Champions.

Amazon y el fútbol

Amazon tampoco ha dejado claro nunca si tiene o no interés por participar en la subasta del fútbol. Lo que es una realidad es que compite en contenidos audiovisuales, a través de Amazon Prime Video, con compañías dedicadas específicamente a este negocio, como es el caso de Netflix, HBO o la propia Movistar+. En cuanto al fútbol modesto (segunda B), son varios los equipos, entre ellos el Real Madrid, que apuestan por Twitch para retransmitir los partidos.

Lo que está claro es que la entrada de un nuevo competidor por los derechos incrementaría el coste de los mismos, una situación difícilmente asumible por los operadores de telecomunicaciones, que no atraviesan una buena situación en toda Europa, y que es especialmente difícil en España.

Su facturación se encuentra prácticamente congelada, mientras el ARPU (ingresos por cliente) no deja de bajar debido a la alta competencia que han insuflado los Operadores Móviles Virtuales (OMV) bajo el amparo de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Esto provoca que la apuesta por retransmitir el fútbol sea cada vez más arriesgada. Telefónica abona unos 1.100 millones de euros al año por poder ofrecer en exclusiva el fútbol. Orange, por su parte, desembolsa más de 300 millones de euros anuales.

No hay duda de que tanto Telefónica como Orange, calculadora en mano, sopesan la rentabilidad del fútbol a los precios actuales, una calculadora en la que a buen seguro también se incluirá la próxima subasta del 5G, cuyo coste estimado por el Gobierno es de más de 2.000 millones de euros, que tendrán que abonar Telefónica, Vodafone y Orange. A esto hay que sumar otro pago milmillonario destinado al despliegue de red para que el 5G llegue a todos los rincones de España.