Las principales patronales tecnológicas de Reino Unido y España, techUK y Ametic, trabajan con denuedo para evitar que el Brexit complique la libre circulación de datos entre ambos países, una información capital para el desarrollo de la actividad empresarial de las empresas.

Antes de que Reino Unido decidiese abandonar al UE y hacer bueno el Brexit, los datos que las empresas necesitan utilizar para su quehacer diario fluían sin mayores problemas entre la Unión Europea y Reino Unido, algo que acabará antes de finales de este año.

Por ello techUK, la patronal tecnológica inglesa, y Ametic, su homóloga española, han rubricado un acuerdo por el cual pretenden elevar a la Unión Europea un acuerdo para que los datos sigan moviéndose entre la UE y Reino Unido al ritmo que lo hacían antes. Es algo de suma importancia en un mundo globalizado, en el que los servidores -el almacenamiento de los datos- se encuentran ubicados en cualquier lugar del mundo.

Las conversaciones para crear un espacio común que permita "rescatar" los datos que se verán afectados por el Brexit comenzaron a finales del año pasado

Empresas con negocio en ambas regiones son las que directamente están más interesadas en una norma conjunta que permita fluir como hasta ahora esta información. Empresas como Telefónica o la propia Vodafone son dos ejemplos plausibles de ello, así como Amazon, Google, y en general cualquier otra corporación con interés de peso en Europa y también en Reino Unido.

La GDPR no aplica

El problema ahora es que, con Reino Unido fuera de Europa, la región anglosajona ya no se regirá por el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR), norma que vela por el buen tratamiento de la información personal de todos los ciudadanos del viejo continente. En España la Agencia Española de Protección de Datos es la responsable de que se cumpla.

Las conversaciones para crear ese espacio común que permita "rescatar" los datos que se verán afectados por el Brexit comenzaron a finales del año pasado, tal y como ha podido confirmar Vozpópuli con Ametic.

"El motivo principal de esta iniciativa -selaña Ametic- es establecer unos parámetros para el tratamiento de los datos entre ambos países. Es una situación que afecta a nuestros socios y a la economía española, pero también a la de la UE y el Reino Unido. Como representantes del sector consideramos necesario solicitar a nuestro Gobierno que apoye en la UE el comienzo de las negociaciones para alcanzar un acuerdo sobre decisiones de adecuación a la mayor brevedad posible".

Consecuencias

La asunción definitiva del Brexit provocará, de no llegarse a un acuerdo, que las transferencias de datos personales del Espacio Económico Europeo hacia el Reino Unido se alarguen en el tiempo debido a la burocracia -cada dato deberá ser certificado con mayor exhaustividad-, con la consiguiente ralentización en las operaciones y el consiguiente impacto en la agilidad empresarial.

"Todas las empresas que tengan sedes en el Reino Unido, así como aquellas que trabajen con empresas ubicadas en este país serán directamente las afectadas por el Brexit", aseguran desde Ametic. El Brexit tiene un período de transición que finaliza el 31 de diciembre de este año. Durante este tiempo, el Derecho de la UE seguirá aplicándose en el Reino Unido, aunque no sea oficialmente miembro de la Unión Europea.

Una cuenta atrás que quieren aprovechar las tecnológicas de la UE y el Reino Unido para "liberar" los datos que de otra forma quedarán cautivos si no se establece ningún marco regulatorio conjunto.

"Ahora mismo existe un compromiso para tratar de alcanzar pactos de adecuación. La Comisión Europea otorga las decisiones de adecuación del marco de protección de datos de un tercer país con el fin de comprobar si ese tercer país tiene un nivel de protección esencialmente equivalente al de la UE. A partir de ese momento, los datos pueden ser transferidos desde la UE al tercer país sin que las empresas tengan que poner en marcha medidas de salvaguarda complementarias", declara la patronal tecnológica española.